El 66% de las 578 cooperativas activas corresponde a las de menor tamaño

El cooperativismo se halla ante el imperioso desafío de la modernización.
El cooperativismo se halla ante el imperioso desafío de la modernización.Emilce Ramirez

El sistema cooperativo paraguayo clasifica a las entidades de acuerdo con el volumen de activos en tres categorías: Tipo A, Tipo B y Tipo C. Esta tipificación permite identificar el tamaño económico de cada cooperativa y establecer criterios regulatorios diferenciados.

En el caso de las cooperativas de Ahorro y Crédito y de Producción, las entidades Tipo A son aquellas con activos superiores a G. 50.000 millones, las Tipo B comprenden activos entre G. 5.000 millones y G. 50.000 millones, mientras que las Tipo C incluyen aquellas con activos inferiores a G. 5.000 millones.

Para las cooperativas pertenecientes a otros sectores, los rangos son menores. Las entidades Tipo A poseen activos superiores a G. 10.000 millones, las Tipo B se ubican entre G. 2.500 millones y G. 10.000 millones, y las Tipo C cuentan con activos inferiores a G. 2.500 millones.

La mencionada clasificación permite observar con claridad la heterogeneidad del sector cooperativo. Mientras algunas entidades manejan volúmenes significativos de recursos y tienen una fuerte presencia dentro del sistema financiero, otras operan a menor escala, con un enfoque más local o comunitario.

Participación por tipo y sector de cooperativas
Participación por tipo y sector de cooperativas

En cuanto a la cantidad de cooperativas por tipo y sector, los datos del Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP) muestran que el sistema está compuesto por 578 cooperativas distribuidas en tres grandes sectores: Ahorro y Crédito, Producción y otros tipos de cooperativas.

Al cierre del año 2025, el sector de Ahorro y Crédito concentró 362 cooperativas, lo que representó el segmento más numeroso del sistema. Dentro de este grupo se identificaron 57 cooperativas Tipo A, 69 Tipo B y 236 Tipo C.

El sector de producción reunió 116 cooperativas, de las cuales 24 correspondieron al Tipo A, 15 al Tipo B y 77 al Tipo C. Finalmente, los Demás Tipos de cooperativas agruparon 76 entidades, distribuidas en 7 cooperativas Tipo A, 5 Tipo B y 64 Tipo C.

La distribución general del sistema evidencia una clara predominancia de las cooperativas de menor tamaño. Las cooperativas Tipo C suman 384 entidades, equivalentes a aproximadamente 66% del total, mientras que las Tipo B alcanzan 94 cooperativas (16%) y las Tipo A totalizan 92 entidades (16%).

La estructura confirma que el cooperativismo paraguayo presenta una amplia base de organizaciones de escala relativamente pequeña, aunque también cuenta con un grupo reducido de entidades de gran tamaño que concentran una parte significativa de los activos del sistema.

Cantidad de cooperativas
Cantidad de cooperativas

El análisis por sector refuerza esta característica. En el segmento de Ahorro y Crédito, que constituye el núcleo financiero del cooperativismo, las entidades Tipo C también predominan ampliamente. No obstante, las cooperativas Tipo A poseen un peso económico considerable debido a su volumen de activos y a su participación dentro del sistema financiero nacional.

El análisis del volumen de activos del sistema cooperativo permite identificar cuáles son las entidades con mayor peso dentro del sector. Al cierre de diciembre de 2025, las cooperativas de Ahorro y Crédito participaron con 53,6% del total de activos, las de Producción con el 46,0% y en menor volumen el sector de Demás Tipos con 0,4%.

Por otro lado, las cooperativas clasificadas como “A” representaron el 96,6% del volumen total del sector cooperativo paraguayo, participación que representa a más del 16% de los activos del sistema financiero, precisaron desde el INCOOP.

El sistema cooperativo paraguayo enfrenta un escenario de competencia creciente con la expansión del sistema bancario, que ha acelerado su proceso de digitalización y el lanzamiento de promociones orientadas a captar nuevos clientes. La incorporación de aplicaciones móviles, pagos digitales, transferencias inmediatas y servicios financieros más ágiles modifica las expectativas de los usuarios, quienes demandan mayor rapidez, facilidad de acceso y menores costos operativos.

En este contexto, el principal desafío para las cooperativas radica en impulsar consistentes acciones de modernización de sus plataformas tecnológicas sin perder su esencia solidaria y su cercanía con los socios. La elevada participación de cooperativas de menor tamaño, que constituyen alrededor del 66% del total, puede dificultar la inversión en infraestructura tecnológica y en procesos de innovación.

Por ello, la sostenibilidad del sector dependerá en gran medida de su capacidad de adaptación. Fortalecer la transformación digital, mejorar la eficiencia operativa y desarrollar nuevos servicios financieros resultará clave para mantener su relevancia dentro del sistema financiero paraguayo.

* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.