Itaipú: ¿Excedente brasileño para Paraguay? El “absurdo” que denuncia la exviceministra

Parte posterior de un tramo de la represa hidroeléctrica Itaipú, iluminada para incrementar su atractivo turístico.
Parte posterior de un tramo de la represa hidroeléctrica Itaipú, iluminada para incrementar su atractivo turístico.GENTILEZA

Como un “chiste” y una “cosa absurda” calificó la exviceministra de Minas y Energía, Ing. Mercedes Canese, la postura del Gobierno de Santiago Peña respecto a las negociaciones del Anexo C de Itaipú. El cuestionamiento central de la experta apunta a las recientes declaraciones oficiales que sugieren que, una vez que Paraguay agote su propio excedente, podría adquirir el de Brasil.

“¿Y por qué Brasil va a tener excedente si le va a salir mucho más caro usar otras fuentes, y si nunca ha tenido excedentes?”, disparó Canese, señalando que cada país prioriza su propia demanda y que el vecino país históricamente ha necesitado toda la energía disponible.

Para la ingeniera, el planteamiento del ministro de Gabinete y líder técnico de la negociación del Anexo C, Javier Giménez, carece de lógica técnica y económica. Canese explicó que Brasil no tiene forma de generar energía a un costo inferior al de Itaipú para completar su demanda interna, especialmente cuando no hay sol o viento para sus fuentes renovables.

“Si genera con derivados del petróleo, si genera con hidrocarburos, con gas natural que está más caro otra vez que el petróleo, le va a costar mucho más de 100 dólares por hora, mucho más de 150 ya”, advirtió, subrayando que es precisamente ahora cuando Paraguay debería exigir un precio justo de mercado en lugar de alimentar falsas expectativas sobre una supuesta generosidad brasileña futura.

La exviceministra también alertó sobre el “galopante” ritmo de consumo nacional, desmintiendo la cifra oficial de ocho años de margen energético. Según su análisis, el excedente paraguayo se agotará en apenas cuatro años, es decir, para el 2030, si no se consideran sequías.

Criticó duramente la inacción del Gobierno frente al Plan Maestro de la ANDE de 2021, que tras cinco años no registra ejecución en nueva generación. “Tenían que haberlo hecho ayer. No pueden decir ahora ‘vamos a buscar los fondos gracias a Brasil, y subiendo la tarifa’. No, es muy tarde”, sentenció, añadiendo que la única forma de financiar esas obras era cobrando el precio de mercado por la energía desde hace tiempo.

Mercedes Canese.
Mercedes Canese.

En cuanto al escenario político, Canese afirmó que el gobierno paraguayo “quemó tiempo” deliberadamente, beneficiando el estatus quo de Brasil. Sostuvo que, en vísperas de las elecciones brasileñas, es “políticamente imposible” que el presidente Lula da Silva reconozca públicamente una cesión a favor de Paraguay.

“El gobierno de Lula es uno de los más populares en este momento... ¿por qué entonces Lula se va a arriesgar a darle algo a Paraguay en un contexto ya electoral donde además Santiago Peña nunca ha pedido nada a favor del pueblo paraguayo?”, cuestionó, lamentando que la agenda del Ejecutivo prefiera la debilidad de una negociación bilateral sobre el reclamo de derechos históricos y reparaciones multimillonarias por violaciones al Tratado.

La situación financiera de la ANDE fue descrita por Canese como “gravísima”, revelando que la estatal perdió cerca de 400 millones de dólares el año pasado por pagar una tarifa ilegal por encima del costo. Según la ingeniera, este sobrecosto se mantiene para alimentar los “gastos sociales” que se usan discrecionalmente para “pupitres de oro” y “árboles de navidad de oro”, evitando el control del Congreso y la Contraloría General de la República.

“Nos toman el pelo realmente”, afirmó, proponiendo como solución simple bajar la tarifa al costo real, contratar toda nuestra energía y vender el excedente a precio de mercado a cualquier interesado, lo que ahorraría cifras millonarias a la ANDE de forma inmediata.

Finalmente, Canese vinculó la entrega de la soberanía energética con un alineamiento geopolítico hacia Estados Unidos, sugiriendo que las tarifas “regaladas” para criptomineras y electrointensivas son “la moneda de cambio de Santiago Peña a cambio de favores que necesita Trump para que su patrón (Horacio Cartes) no sea significativamente corrupto”.

Ante este panorama, la experta señaló que la “última tabla de salvación” es exigir un compromiso firmado donde Brasil devuelva a Paraguay la misma cantidad de energía que llevó, al mismo precio, y llamó a la ciudadanía a movilizarse. “La solución vendrá de parte de la unión de todo el pueblo paraguayo en el reclamo de estos derechos, que esperar a tener una expectativa de que la política exterior de Santiago Peña nos beneficie”, concluyó.