Centro histórico: sin reglas claras no será posible atraer inversiones, sostiene experto

Emblemática esquina de Palma e Iturbe, donde se ubica la Casa Staudt, sede central de la Secretaría Nacional de Cultura, está inundada por aguas cloacales que esparcen sus pestilentes olores por el Centro Histórico de Asunción.
Emblemática esquina de Palma e Iturbe, en el Centro Histórico de Asunción.Luis Lopez Nery Huerta

La revitalización de un casco antiguo requiere planificación, continuidad institucional y reglas claras, como también un Estado capaz de generar condiciones para atraer inversión privada, afirmó el arquitecto peruano Luis Martín Bogdanovich, gerente del programa de Recuperación del Centro Histórico de Lima (Prolima). El experto internacional fue invitado a compartir su experiencia en Paraguay, en el marco del debate sobre el plan de recuperación del Centro Histórico de Asunción (CHA).

La recuperación de los centros históricos se inicia con una decisión política y técnica, que es delimitar estos espacios antiguos para darles un tratamiento especial, explicó el Arq. Luis Martín Víctor Bogdanovich Mendoza. “Ese es nuestro punto de partida. En el caso de Lima, la declaratoria como Patrimonio de la Nación se dio en el año 1972 y como Patrimonio de la Humanidad en 1991. Prolima se creó en el 94”, detalló.

Enfatizó que no se trata de una medida meramente declarativa, sino que implica normativas y planificación para intervenir en áreas con valores naturales, culturales, paisajísticos y patrimoniales y para todo ello, es necesario el apoyo político.

“Para mí la ruta es clara, hay que planificar y perseverar a través de la continuidad”, sostuvo el arquitecto, quien desde 2016 lidera Prolima y encabezó la elaboración del Plan Maestro al 2029, con visión al 2035, junto con el reglamento único de administración. “Son los dos documentos normativos que cimientan el desarrollo que hoy se ve en la ciudad”, afirmó.

En Paraguay, en tanto, en diciembre de 2024, el Gobierno de Santiago Peña había presentado el proyecto “Asunción 500 Años”, con la conformación de una Comisión Interinstitucional para coordinar proyectos urbanos, económicos y culturales orientados a revitalizar el Centro Histórico de Asunción para el 2037, año en que nuestra capital cumplirá 500 años de fundación.

La propuesta local busca apoyarse en modelos y experiencias de ciudades latinoamericanas que han logrado avances en la recuperación de sus cascos antiguos, como Quito, Cartagena, Panamá y Lima. En ese contexto, Bogdanovich fue invitado por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) a exponer su experiencia en un panel de la Feria Constructecnia 2026, que será del 21 al 24 de mayo en la Conmebol.

Órgano de aplicación

“Además de tener una planificación, es importante contar con un órgano de aplicación. Y, en este caso concreto, la continuidad en el liderazgo de esta institución permitió avanzar sin retrocesos”, señaló, al destacar que Prolima logró consolidarse como órgano de gestión del centro histórico y sostener su trabajo más allá de los cambios de gobierno.

En Lima, esa continuidad se mantuvo a lo largo de distintas administraciones, con respaldo político sostenido. De hecho, el actual alcalde es el cuarto en apoyar el modelo de gestión, según datos del propio programa.

Régimen tributario especial

Además, el arquitecto subrayó que el rol del Estado no se limita a ejecutar obras, sino a generar condiciones para dinamizar la inversión. Entre ellas, mencionó la implementación de un régimen tributario especial para el centro histórico. En nuestro país, el empresariado privado del Centro Histórico desde hace décadas viene pidiendo un régimen tributario especial a los sucesivos gobiernos, pero no se ha conseguido.

Por eso, el experto insistió en que sin la decisión política del Estado, ningún plan podrá ejecutarse. “El Estado sienta las bases para promover la inversión privada. ¿Cómo se sientan las bases? A través de la planificación. Y la planificación genera predictibilidad. Cuando hay predictibilidad hay confianza, y cuando hay confianza hay inversión. Por eso la planificación es tan importante”, reiteró.

Respaldo político constante

Precisamente, advirtió que más allá del diseño técnico, las declaratorias y las normativas, uno de los principales desafíos está en la gestión, el respaldo político, la asignación de recursos y el tiempo.

“Hay que tener un equipo competente que llegue para actuar y no para pensar. Que ese equipo tome decisiones, que planifique, y que luego tenga las funciones y competencias para gestionar y administrar ese proyecto de planificación”, concluyó.