Durante la reunión, representantes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, miembros plenos del Mercado Común del Sur (Mercosur), abordaron junto a la delegación asiática las oportunidades, ventajas y perspectivas de desarrollo mutuo derivadas del acuerdo comercial.
Según lo expuesto, la implementación del tratado permitiría dinamizar el intercambio y fortalecer la cooperación económica entre ambas regiones.
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Un acuerdo con potencial, pero aún en etapa inicial
Si bien ambas partes coincidieron en que el acuerdo podría generar un “impulso renovado” en las relaciones comerciales, el proceso de implementación será clave para que esas expectativas se concreten.
Experiencias previas dentro del bloque muestran que la firma de acuerdos no siempre se traduce automáticamente en un incremento del comercio o en beneficios tangibles para los países miembros.
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El desafío de pasar del compromiso a los resultados
El encuentro dejó en evidencia el interés político en avanzar en la agenda bilateral, aunque también plantea interrogantes sobre la capacidad del MERCOSUR para capitalizar plenamente este tipo de acuerdos.
En ese contexto, el foco estará puesto en cómo se ejecutan los compromisos asumidos y en si efectivamente se logran generar nuevas oportunidades económicas para la región.
