Una delegación del pueblo Ayoreo Totobiegosode denunció que Italia está financiando indirectamente la destrucción de su ecosistema. Durante una visita a Roma, aseguraron que las exportaciones de cuero paraguayo, principalmente dirigidas a Europa, están impulsando la destrucción de su hábitat en el Chaco.
Según Marco Riquelme, ministro de Industria y Comercio, esto ya está afectando al sector industrial del cuero en Paraguay.
“Es una pena lo que está sucediendo, es una distorsión total de la realidad que vivimos acá en Paraguay. Estas ONG se pasan escribiendo artículos como si fuera que ellos conocen el Chaco paraguayo, la forma de trabajo del Paraguay”, declaró.
Lea más: La industria del cuero apuesta a sistema de trazabilidad para sostener el mercado de la UE
Agregó que esto fue impulsado por organizaciones no gubernamentales que, según sostienen, no tienen la información completa de la producción de cuero en el Chaco.
“Es algo que se les escapó de las manos a estas ONG, porque esta es una industria pujante que anteriormente se convertía en accesorios de cueros más lujosos de toda Europa y hoy por ONG que están distorsionando totalmente la realidad del trabajo a nivel local, eso está yendose a pérdida”, lamentó.
Contó que se reunió con el presidente de la Cámara Paraguaya de Cuero y le relató que construyeron una industria por décadas y ahora la misma está viéndose afectada por “falacias”. Señaló que ante esta situación, el embajador paraguayo en Inglaterra se está reuniendo con estas organizaciones no gubernamentales involucradas para intentar “revertir” la situación.
Lea más: Del Chaco paraguayo deforestado al cuero para vehículos lujosos
“Estamos intentando destrabar estos argumentos con documentos, tecnología, con historia... Vamos a ver si podemos concretar una ganancia con toda la industria del cuero. Estamos trabajando para poder habilitar de vuelta el cuero paraguayo en Europa”, sostuvo en ABC Cardinal.
Agregó que hoy las industrias de lujo que antes compraban a Paraguay están adquiriendo el cuero de Brasil, que tiene una realidad “igual a la paraguaya”, pero que las ONG están “vinculadas a las tendencias ideológicas de Brasil”.
Lea más: El costo oculto de un giro a China, un jaque mate a la industria local
Exportación de cuero ya se ve afectada
El ministro insistió en que es una “falacia” decir que la industria está impulsando la destrucción del hábitat del pueblo Ayoreo Totobiegosode.
“Quieren hacer un articulo de la realidad de un país desde la computadora y con Wikipedia, es una irresponsabildiad y eso está costando trabajo para paraguayos y está costando ingresos para toda una industria que se ha desarrollado con las mejores prácticas y que ha generado clientes y los clientes más exigentes en Europa y, lastimosamente, estos clientes están con las manos atadas porque sus clientes son marcas internacionales, marcas premium del mundo que no pueden exponerse a un relato que las ONG dan, porque sabemos que vivimos en un mundo de percepciones, aunque no sea una realidad, por supuesto que esas marcas quieren resguardarse”, manifestó.
Nueva plataforma que garantizará trazabilidad
En este contexto, contó que recientemente lanzaron el sistema RETSA, la red de trazabilidad socioambiental donde los establecimientos ganaderos podrán vincular su establecimiento con la red de INFONA y Senacsa, lo cual permitirá demostrar que las tierras cumplen con todas las exigencias de la Unión Europea en el marco de las nuevas normativas de la UE.
Lea más: Retsa Py apunta a sostener el mercado europeo y abrir nuevos destinos premium
“Esto nace con el reglamento 1115 y, con el principio de que cada país es libre de poner las exigencias que quiere, hicimos un trabajo multidisciplinario para lanzar este sistema de trazabilidad gratis para los establecimientos ganaderos. Con un clic, un importador europeo puede darse cuenta si la carne o el cuero cumple con las normativas de la UE, por ejemplo relacionadas con el trabajo infantil y el perjuicio a las tierras indígenas”, detalló.
Lea más: Ayoreos reclaman protagonismo en torno al nuevo puente con Brasil
El Chaco defiende legalidad de la producción agroganadera
Paralelamente, la Plataforma de Desarrollo Sostenible del Chaco manifestó su rechazo a publicaciones que considera “infundadas, confusas y carentes de sustento técnico” sobre la producción agroganadera en la región. El espacio, coordinado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) e integrado por sectores públicos, privados, académicos e indígenas, cuestionó especialmente un artículo difundido recientemente por la prensa.
Según el comunicado, las afirmaciones de las ONG presentan generalizaciones que no especifican áreas concretas del Chaco paraguayo, omitiendo datos clave como departamentos o distritos. Además, critica el uso del término “tierras indígenas” sin respaldo de informes del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), organismo competente en la materia, lo que —afirman— genera confusión en la opinión pública.
El documento también rechaza la caracterización de empresas como “invasoras ilegales”, asegurando que muchas de ellas operan en la región desde hace más de un siglo. En ese sentido, sostienen que estas actividades han sido históricamente relevantes para el desarrollo y la soberanía nacional, además de ejecutarse dentro del marco legal vigente.
La plataforma recordó que cuestionamientos similares ya habían surgido en años anteriores en relación con la producción y exportación de cuero bovino. Y en múltiples ocasiones, instituciones como el MADES, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el Instituto Forestal Nacional (INFONA) y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) habían ratificado el cumplimiento de las normativas ambientales y la trazabilidad de los procesos productivos.
Finalmente, el comunicado enfatiza que el desarrollo del Chaco paraguayo se realiza bajo estándares de sostenibilidad y en cumplimiento de la legislación nacional. También destaca que comunidades indígenas, como los pueblos ayoreos, participan en programas de servicios ambientales que les permiten obtener beneficios económicos por la conservación de sus bosques, en el marco de la Ley N° 3001/2006.
