Tras años de tendencia alcista, el dólar ha perforado el piso de los 6.000 guaraníes, situándose en niveles que no se veían desde hace casi una década. Esta apreciación del guaraní, que representa una caída del 22% en el valor de la divisa estadounidense, ha encendido las alarmas en el sector de las casas de cambio.
Gregorio Mayor, presidente ejecutivo de la Asociación de Casas de Cambio del Paraguay (Accpy), calificó la situación como un motivo de preocupación técnica y financiera.
Según explicó, el problema radica en la valoración de sus activos: “Tenemos la misma cantidad de dólares, pero cuando eso se refleja en nuestro balance, son menos guaraníes”, señaló, advirtiendo que la merma en la rentabilidad será muy significativa al cierre del año.
La divisa estadounidense cambió de rumbo de forma drástica en poco tiempo. Según el titular de la Accpy, tras un 2024 y un inicio de 2025 al alza, el segundo semestre del año pasado marcó un punto de inflexión hacia una tendencia bajista que no da tregua.
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El presidente ejecutivo de Accpy identificó dos factores claves detrás de este fenómeno:
- Factores internos: un alto flujo de divisas en un periodo muy corto y el ingreso extraordinario de capitales por la venta de bonos en moneda nacional.
- El factor externo (Efecto Trump): las políticas económicas implementadas por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos. “A ellos les favorece un dólar bajo para competir en el mercado mundial”, afirmó Gregorio Mayor, subrayando que esta es una variable que escapa al control de la política monetaria local.
Sin beneficio para el consumidor
A pesar de que un dólar barato debería traducirse en una reducción de precios de productos importados, el titular del gremio lamentó que esta merma en los costos aún no se vea reflejada en el bolsillo de la ciudadanía.
Finalmente, recordó que el Banco Central del Paraguay suele intervenir con mayor firmeza cuando el dólar sube para proteger el poder adquisitivo general, pero en este escenario de caída libre, el impacto directo golpea con fuerza la sostenibilidad del sector cambiario.
