La formalización de una inversión de US$ 665 millones por parte de la empresa británica Atome PLC para construir una planta de fertilizantes de bajo carbono en Villeta todavía está en duda debido a debates respecto a la tarifa eléctrica preferencial que requiere el proyecto, que aún debe ser aprobada por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
El jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, defendió el esquema impulsado por el Ejecutivo y aseguró que no constituye un subsidio, pese a los cuestionamientos surgidos en torno a la diferencia entre el precio previsto para Atome y otras tarifas industriales.
Lea más: Atractiva promesa de inversión de Atome choca con denuncias de “favoritismo tarifario” en ANDE
“Subsidio, por definición, es una tarifa por debajo del costo. Y eso no ocurre en este caso”, afirmó.
Según explicó, el costo de suministro para una industria de estas características ronda actualmente los US$ 28 por megavatio hora, mientras que la tarifa prevista se ubica en torno a los US$ 30.
¿Por qué no pagaría la misma tarifa que otros grandes consumidores?
Durante la entrevista con ABC Cardinal, Giménez reconoció que existe una diferencia respecto a otros segmentos industriales, como las empresas de criptominería, que pagan alrededor de US$ 42 por megavatio hora.
Sin embargo, señaló que la ANDE ya opera con distintos esquemas tarifarios según el tipo de cliente.
“La ANDE tiene un pliego tarifario que establece diferentes tarifas para diferentes segmentos. Un shopping no paga igual que una industria cementera y una industria cementera no paga igual que una vivienda”, sostuvo.
Agregó que la intención del Gobierno es crear condiciones para atraer industrias electrointensivas vinculadas al hidrógeno verde, la producción de fertilizantes y los centros de datos.
Lea más: Así avanzará la planta de fertilizantes verdes de Atome PLC
La postura de la ANDE
Giménez indicó que el presidente de la ANDE, Félix Sosa, continúa evaluando las condiciones del contrato y busca mecanismos para resguardar las finanzas de la institución.
“El contrato firma la ANDE, que en última instancia es la que tiene la lapicera. Si la ANDE considera finalmente que no quiere firmar el contrato, no lo va a hacer”, manifestó.
Asimismo, señaló que la estatal pretende obtener una compensación por la diferencia entre la tarifa propuesta para Atome y la aplicada a otros grandes consumidores. “Está haciendo su trabajo, que es proteger siempre las finanzas de la ANDE”, expresó.
Lea más: Atome acuerda vender toda su producción a empresa noruega
La compensación que plantea el Ejecutivo
De acuerdo con Giménez, la alternativa en análisis contempla que Itaipú compense a la ANDE mediante inversiones en infraestructura eléctrica.
“El presidente de la ANDE reclama con muy buen tino que esa diferencia entre los 42 dólares y los 30 dólares sea compensada de alguna forma. Ahí es donde entra Itaipú”, afirmó.
Explicó que la propuesta consiste en destinar parte de los recursos generados por los gastos sociales de la binacional a obras que fortalezcan el sistema eléctrico nacional.
Según sus estimaciones, la compensación rondaría los US$ 100 millones en obras de infraestructura para la ANDE.
Lea más: Atome asegura venta del 100% de su futura producción
El argumento del Gobierno para sostener la tarifa
Giménez sostuvo que la evaluación del proyecto no debe centrarse únicamente en el precio de la energía, sino también en los efectos económicos asociados a la inversión.
“Es mucho mejor venderle a una empresa que va a invertir cerca de mil millones en Paraguay y va a sustituir la importación de fertilizantes”, afirmó.
También mencionó que la construcción de la planta demandará varios años de actividad y movilizará recursos en distintos sectores de la economía. “Se trae una industria de cerca de mil millones, se crea empleo, se sustituyen importaciones y se mueve logística”, señaló.
Lea más: Piden a la Contraloría investigar el contrato ANDE - Atome
La decisión final sigue pendiente
Pese a que Atome ya formalizó su decisión de inversión para el proyecto en Villeta, la instalación de la planta sigue supeditada a la firma del contrato de suministro eléctrico.
“Firmará Félix Sosa en el caso de que se vea satisfecho en la compensación que está pidiendo”, dijo Giménez.
Y advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, la inversión podría no concretarse: “Si no firma, la empresa no se instala en Paraguay”.
Además, sostuvo que la energía prevista para ese proyecto podría ser comercializada a otros clientes. “Le venderemos ese contrato que estaba proyectado venderle a esta empresa seguramente a cripto”, concluyó.
