Percusionistas despliegan talento

Una fiesta a puro ritmo en torno a una gran variedad de instrumentos de percusión y sus diferentes combinaciones fue el concierto con el que se inauguró el 1er. Encuentro Internacional de Percusionistas en Paraguay (EIPPY), el pasado lunes, en el Teatro Municipal “Ignacio A. Pane”.

Las artistas que conforman el ensamble de percusión Takuakáma, quienes abrieron este concierto de inicio del encuentro de percusionistas.
Las artistas que conforman el ensamble de percusión Takuakáma, quienes abrieron este concierto de inicio del encuentro de percusionistas.

Las mujeres tomaron el escenario desde el inicio. Al ritmo de “Hearbeat”, el ensamble Takuakáma desplegó toda su energía contagiando al público presente.

Combinando canto y baile llegaron luego Las Percus, quienes, ataviadas con coronas de flores y con mucha alegría presentaron “La llamada”, en una presencia cercana a un ritual.

El trío Kuña Afro salió después para crear un clima de “Fiesta a San Baltasar”, y sacando el jugo a los tambores de los Kamba Cua.

Un gran ensamble de percusionistas mujeres se formó seguidamente con estos tres grupos, teniendo así en escena a más de una veintena de artistas. Con el tema “La rosa”, ellas fueron una explosión en el escenario. Demostraron que llevan el ritmo y el deseo de transmitir esta pasión, pues parte del grupo entró entre el público repartiendo elementos sonoros para que todos sean parte de esta celebración.

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La primera intervención internacional se dio con el dúo peruano Marimvibes. “Catching Shadows”, de Iván Trevino, y “Vilcanota”, de Armando Guevara Ochoa, sonaron así de manos de Gustavo Neyra Chávez y Miguel Cruz Mestanza, unos virtuosos cuyas interpretaciones sirvieron para sumergirse en el sublime abanico sonoro de las marimbas.

Un derroche de musicalidad fue luego la presencia de UM2UO, desde Brasil. Luis Fernando Diogo y Vinicius Portes, portando panderetas, hicieron un “Jogo de pandeiro”, literalmente haciendo de su show un viaje entre lo lúdico y lo musical, demostrando habilidades físicas incluso con todo el cuerpo. Luego tomaron la marimba y el vibráfono para hacer “A message to a friend”, de Ney Rosauro, llevándose fuertes aplausos de la platea.

Alumnos de percusión de la FADA/UNA subieron al escenario después en diferentes conformaciones para demostrar las amplias posibilidades de diferentes instrumentos de percusión.

Un dúo conformado por Evelyn Valenzano y Alan Zárate, abordó la obra “Losa”, de Emmanuel Sejourné, con mucha precisión.

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“Leguero de medianoche”, hicieron seguidamente los brasileños Rafa Teixeira y Joel Caminho, a dúo de vibráfono y bombo leguero, fuera de programa.

Avaré Villamayor, Fiorella Velázquez y Juan Figueredo, presentaron después un fantástico repertorio en una gran demostración de musicalidad y sincronicidad tocando a trío. Hicieron “Trío per uno”, de Nebjosa Jovan Zivkovic, compuesta de dos movimientos, donde exprimieron el sonido de bombos de diferentes tamaños y otros elementos; y “Stubernic”, de Mark Ford, donde ejecutaron una sola marimba, cambiándose de lugares con desplazamientos o agachándose para lograr diversos sonidos.

La frenética “Fire”, de Pete O’Gorman, sonó luego de la mano de un magistral cuarteto formado por Asunción Cantero, Sebastián Ramírez, Daniel Pavetti y Gustavo Berenyi. Eso dio paso al Cuarteto de Percusión Nº 1, de Takayoshi Yoshioka, interpretado de por el impecable Ensamble de Percusión de la OSN (Rubén dos Santos, Francisco Sánchez, Cantero y Berenyi).

En la recta final llegó Tambor Santo y Seña, que hizo la Rumba de Choque, desarrollada como improvisación por ellos mismos, bajo la dirección del venezolano Javier Cedeño, quien cual domador de serpientes guió a Pavetti, Ramírez, Sánchez y Rafael Arce, como también al público. En esa organicidad se sumaron otros artistas, entregando diferentes colores tímbricos de sus instrumentos.

La fiesta fue algo constante durante todo el concierto, que se coronó con una selección de polcas paraguayas con notables arreglos de Rubén dos Santos, para los diferentes instrumentos que se vieron durante todo el recital.

La Bandita Pu Rory fue formada así con los invitados internacionales y algunos paraguayos. Fue una comunión en torno a la música paraguaya, con personas de diferentes lugares geográficos pero unidas por este país que vio el nacimiento de este necesario festival.

victoria.martinez@abc.com.py

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