El stronismo llega a su fin con caída de la dictadura

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

La colección de libros “60 años del Stronismo” concluye hoy con el lanzamiento del libro “La decadencia stronista”, de Bernardo Neri Farina, quien manifiesta que el stronismo acabó con el fin de la dictadura. Fue un colectivo político que existió en función a Stroessner.

Bernardo Neri Farina escribió varios libros sobre Stroessner, partiendo de “El último supremo”, la biografía lanzada en 2003 y que ha tenido varias ediciones.

El periodista y escritor dice que, como toda dictadura, el stronismo sufrió un “desgaste interno agravado por las presiones externas. Además, ese régimen no tenía estructura ideológica ni de ningún tipo. Pero aun así, se necesitó de las armas para tumbarlo”, señala, aludiendo al golpe del 3 de febrero de 1989 que derrocó a Alfredo Stroessner.

Para Neri Farina no existe el stronismo como ideología: “Si hablamos de stronismo después de Stroessner, parecería que habláramos de una doctrina o algo así. Yo creo que el stronismo fue un colectivo político que existió en un contexto temporal en función de un eje, Stroessner. Y se fue con él”.

El stronismo más bien está relacionado con la corrupción: “No existe en la actualidad una estructura política que pueda llamarse ‘stronismo’, sino un bandidaje generalizado ya propio de este escenario político y cuyos únicos responsables son las propias autoridades que hoy gobiernan el país, que quieren cargarle a Stroessner las culpas que ellas mismas deben asumir 25 años después de la caída de la dictadura”, dice el autor.

La colección, un emprendimiento de ABC Color y la editorial El Lector, ha lanzado 14 libros sobre diferentes aspectos de la dictadura stronista y como era el país entre 1954 y 1989, de manera a brindar un amplio panorama sobre ese período de la historia paraguaya. Esta colección tiene por principal objetivo aclarar lo que fue el stronismo, describir sus prácticas y analizar sus estrategias para mantenerse en el poder durante más de tres décadas. La política del terror y la represión tanto física como cultural se reflejan en la obra de los especialistas que han participado en la misma.