Nueva oportunidad para el guitarrista

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“Agradezco al Creador la segunda oportunidad de vida. Ahora valoro mucho más la familia y los pequeños detalles”, dijo el compositor y concertista de guitarrista clásica Felipe Sosa en la entrevista realizada con el artista, en su conservatorio. Nos dijo que apenas se recupera del infarto que sufrió el 18 de febrero, pero que ya está trabajando.

“Casi me llevó el infarto y la neumonía, el 18 de febrero pasado. Gracias a los médicos de la Unidad Coronaria del Instituto de Previsión Social (IPS), superé el trance, que fue bastante serio”, apuntó. Agregó que estuvo en coma 19 días, y durante dos meses y medio permaneció internado en el citado hospital.

“Ahora estoy en plena etapa de recuperación, pero ya me adentré de lleno en la interpretación, la docencia y la composición”, nos dijo Felipe Sosa, que nos recibió en el local de su conservatorio, ubicado en Asunción.

Añadió que aprendió a rediseñar su vida, y después de su recuperación valora mucho más la vida, observando la belleza de la naturaleza. Dijo que disfruta de las amistades que gracias a Dios son muchas en su vida.

“Ahora soy mucho más creyente. Agradezco cada día al Creador por seguir trabajando, cumpliendo con mis variadas composiciones y valorando en forma positiva el panorama que me ofrece la vida”, significó y añadió que la familia es el sostén emocional muy importante para todo ser humano.

“La familia te llena de satisfacciones, está a tu lado, se preocupa de tus desventuras y disfruta de tus éxitos”, resaltó. Añadió que está casado en segundas nupcias con Dora López y tiene dos hijos: Oliver y Marcelo. “Este último sigue mi senda artística”, comentó.

Felipe Sosa nació en San Juan Nepomuceno, Caazapá, el 11 de abril de 1945. La tempranera muerte de su padre obligó a la familia a emigrar a Asunción, donde a los 12 años Felipe asistió a un concierto del virtuoso Sila Godoy en el Teatro Municipal, y de ese momento su vocación musical se arraigó definitivamente.

Ya decidido en el arte trovador de la guitarra, deambuló entre peñas y reuniones, donde día tras día fue adquiriendo conocimientos autodidactas junto a otros guitarristas de la época que marcaron su camino, entre ellos se destaca Dionisio Rojas. Y fue precisamente durante estas peñas que Sosa conoció a Amadeo Báez Allende, quien le facilitó un viaje al Brasil para cumplir su anhelado sueño de estudiar formalmente la guitarra, cuando tenía tan solo 16 años.

En São Paulo, el destino lo cruzó con el gran maestro uruguayo Isaías Savio (1900-1977), para iniciarse una relación que marcó rotundamente su carrera como profesional de las cuerdas.

Al terminar sus estudios con distinciones, su maestro Savio le posibilitó su primera grabación con RCA Victor, que posteriormente sería el trampolín de su carrera internacional por países de América y de Europa, además de Corea, entre otros.

Luego de mucho trajinar regresó a su país, donde se convirtió en uno de los forjadores en institucionalizar el estudio de la guitarra clásica en el Paraguay con la creación de su conservatorio en 1977. Desde ese momento continúa la tradición que heredó de las escuelas paraguayas y brasileñas, componiendo y formando a generaciones de guitarristas esparcidos por todo el mundo.

Entre los más destacados instrumentistas que pasaron por sus aulas se encuentran las guitarristas de trayectoria internacional Berta Rojas y Luz María Bobadilla.

Integran su repertorio una amplia gama de obras de Agustín Barrios, de otros grandes representantes de la literatura guitarrística y sus composiciones.

Conjuntamente con la cantidad y calidad de sus obras, se dedica con pasión a la música folclórica paraguaya, y hasta la fecha tiene alrededor de 80 transcripciones para guitarra, las cuales casi todas fueron grabadas y difundidas dentro del espacio guitarrístico nacional e internacional.

Además de destacarse como virtuoso concertista grabando numerosos discos durante casi medio siglo, Felipe Sosa se distingue por ser compositor de varias obras, como Sonata por la paz, Suite paraguaya, El cuarteto amanecer, entre otras.

Premios y distinciones

En 1976 obtuvo el primer premio Ciudad del Montevideo, en el evento organizado por el Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay, con la presencia de guitarristas de 52 países. Ese mismo año, la Cámara Junior del Paraguay le otorgó el premio Joven Sobresaliente del Año.

En 1988, fue condecorado por el Gobierno del Brasil con la medalla de oro “Héitor Villa-Lobos”, en mérito a la difusión de las obras del referido compositor brasileño.

En el 2001, la Universidad de Música de Seúl (Corea) lo nombro catedrático honorario de esa prestigiosa casa de altos estudios.

En el 2004 fue nombrado “ciudadano ilustre de Asunción” por resolución de la Junta Municipal.
En la actualidad, en su trabajo de compositor tiene 68 obras, entre las que se destacan 5 cuartetos y un concierto formal para arpa y 5 guitarras (homenaje a Félix Pérez Cardozo).

Trayectoria

A partir del año 1967, a la edad de 22 años, realizó diversos cursos de perfeccionamiento en el exterior del país.

Viajó repetidas veces al Brasil, donde contactó y estudió con el profesor Isaías Savio.

En 1967 viajó a España para estudiar música con el profesor Regino Sainz de la Maza, hasta 1969.

En 1971 viajó al Uruguay a fin de realizar estudios musicales con el profesor Abel Carlevaro.

En 1974 fue contratado por la Sociedad Internacional de Guitarra para una gira de conciertos por Centroamérica y parte de Estados Unidos.

En 1976 participó del II Seminario Internacional de Guitarra en la Ciudad de Montevideo, Uruguay, donde fue galardonado con medalla de honor.

También en 1976, fue distinguido como Joven Sobresaliente por la Cámara Junior de Asunción.

En 1982 viajó al continente europeo para asistir a cursos de estética del sonido en la Schola Cantorum de París, con el profesor Alexandre Lagoya.

Ya en el año 1988, el Gobierno brasileño le confirió la medalla Héitor Villa-Lobos” en mérito a su labor de difusión de obras de este compositor.

Los maestros de la guitarra Cayo Sila Godoy y Felipe Sosa, acompañados de Berta Rojas y Luz María Bobadilla, representan tres generaciones de guitarristas paraguayos.

Compositor

En la actualidad, Felipe Sosa sigue componiendo y trabajando por la cultura. Como muestra, realizó la “Promoción de la guitarra clásica paraguaya a nivel local e internacional”. El objetivo es contribuir al desarrollo de la guitarra clásica paraguaya a través de su difusión, realizando eventos que generen el contacto y relación entre músicos y público en general.

El maestro Felipe Sosa lanzó el material discográfico “La guitarra universal de Felipe Sosa”, con creaciones de Agustín Pío Barrios y música del repertorio universal para guitarra.

Entre las composiciones más destacadas de Felipe Sosa se encuentran “Suite paraguaya”, “Sonata para la paz”, “Reminiscencia de Ytû”, “Villa Alondra”, “El cuarteto de guitarras” y “El amanecer”.

Sosa ha transcrito numerosas piezas del folclore paraguayo a partituras para guitarra clásica.

eolmedo@abc.com.py