Por encima de la ciencia de Newton

MADRID (EFE). La doctora en física cuántica Sonia Fernández-Vidal, de la Universidad Autónoma de Barcelona, da algunas claves para entender la obra einsteniana, incluso cómo superó a la Teoría de la Gravitación de Isaac Newton.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/QOXSETFDQZDEBFGLCKJM33IOVM.jpg

–¿Qué supuso la formulación de la Teoría de la Relatividad en su momento?

–Según la física clásica, el Universo era como un reloj gigante, tiempo y espacio eran iguales en todas partes y absolutos.

Con la Teoría de la Relatividad, el espacio y el tiempo dejan de ser absolutos y dependen de la velocidad a la que nos movamos.

–¿Por qué hay dos teorías de la relatividad (Especial y General)?

–En 1905, Einstein sentó las bases de la Teoría de la Relatividad Especial, con la que estableció el límite de velocidad cósmica: la velocidad de la luz en el vacío, que es siempre constante.

Unos años más tarde, extendió los conceptos de la Relatividad Especial para explicar la gravedad; nacía así la Relatividad General.

–¿Por qué se dice que la Teoría de la Relatividad reemplaza a la de la Gravitación Universal de Newton?

–Pese a que las leyes de Newton supusieron una extraordinaria evolución tecnológica –nos bastaron sus ecuaciones para que la Humanidad enviase al primer hombre a la Luna–, durante trescientos años ningún científico llegó a entender cómo funcionaba la gravedad, ni siquiera el padre de esta teoría.

Fue a principios del siglo XX cuando un empleado de segunda de una oficina de patentes suiza, con solo 26 años, abrió la caja de Pandora.

Con sus artículos de investigación, Einstein postuló que la velocidad de la luz es un límite cósmico que nada ni nadie puede superar. Esta afirmación abría una brecha de discordancia con el gran Isaac Newton y ayudaba a sentar las bases de una nueva física.

Enlance copiado

Lo
más leído
del día

01
02
03
04
05

Comentarios

Las opiniones y puntos de vista expresados en los comentarios son responsabilidad exclusiva de quienes los emiten y no deberán atribuirse a ABC, ya que no son de autoría ni responsabilidad de ABC ni de su Dirección ni de Editorial Azeta S.A.