La sonda realizó el pasado 3 diciembre esta maniobra, en la cual el dispositivo se acerca a la Tierra (se aproximó a unos 3.100 kilómetros) para aprovechar la energía del campo gravitacional planetario e incrementar así su velocidad y colocarse en una nueva órbita hacia el asteroide.
Tras la maniobra, los técnicos de JAXA han estado analizando la órbita de la sonda y ayer confirmaron que esta es correcta y que la Hayabusa 2 funciona con total normalidad. La nave tiene previsto aterrizar en el asteroide Ryugu (originalmente 1999 JU3) entre junio y julio de 2018 y retornar a la Tierra con muestras obtenidas del mismo en 2020.