La gata, cuya edad equivaldría a 113 años en un ser humano, murió de una infección en Bournemouth, en el sur de Inglaterra, según el Daily Mail y la cadena BBC.
De acuerdo con lo difundido, la gatita nació en febrero de 1990.
“Estamos completamente destrozados”, sostuvo su propietaria, Jacqui West, visiblemente sentida por la pérdida.
Según el Guinness, el récord de longevidad de un gato lo ostenta Creme Puff, que vivió 38 años, en Austin, EE.UU.
