Como indicó Hans Ree en su columna de New in Chess 2016/6 el libro sale muy bien parado del “toque de caos” que lo domina: “El diseño de la portada es atroz, el corrector de texto parece haberse quedado dormido en la página 1 y el precio de oferta es una estafa…” nada de esto reduce el entusiasmo que produce leer este ir y venir de Sokolov por torneos, cambios de vida, de nacionalidad, de continente, de matrimonios, etc. Conocí a Sokolov en 1987 cuando era un joven GM yugoeslavo de 19 años con gran talento y un futuro prometedor, era un candidato para ganar el Campeonato Mundial Juvenil jugado en Baguio 1987, pero se impuso otra estrella emergente, Viswanathan Anand, superando a otros nombres notables, como Gelfand, Ivanchuk, Akopian, etc.
Su buen amigo Jan Timman dice: “Jan es extremadamente bueno burlándose de sí mismo, y todavía mejor ¡tomándole el pelo a los demás!”, se puede comprobar en el libro y lo pude ver en Biel en 1989 cuando, con amigos, él comentaba una mañana su partida del día anterior con Polugaevsky, ¡se reía de Polugaevsky! (me parecía una herejía), estuvo toda la partida inferior hasta que con un error de “Polu” pasó al frente con un golpe táctico, finalmente la partida fue tablas.
En el primer capítulo “Rookie years”, habla de sus comienzos en 1987, en ese entonces en Yugoeslavia se jugaban muchos torneos, en el de Sarajevo en marzo, pudo enfrentarse a primeras figuras mundiales como Miles, Polugaevsky, Vaganian, Seirawan, entre otros, “un sueño hecho realidad”, lo definió Sokolov. No hace falta decir que era considerado…por todos ellos… con justicia, ¡un pichón!”, añadió; no obstante en la primera ronda hizo tablas una complicada Grunfeld con Polugaevsky, en la segunda ronda venció al jugador local Drasko, pero ahí empezó a perder partidas, le impactaron dos de sus derrotas, que comenta, con Seirawan y con Vaganian, en esta partida en un momento dado debía decidir entre ganar una calidad por un peón, o jugar de modo más tranquilo.
“Como no era tan malo y habiendo leído los libros de Nimzovich entendía que las negras tendrían compensación. Lo difícil era evaluar ´cuánta[ compensación” y se decantó por lo primero, pues, se dijo, “Tal vez no sea ganadora pero tendré una calidad sin que él tenga amenazas tácticas inmediatas. ¡Nunca podría perder esta partida!”.Pronto vio que fue un error, y terminó perdiendo. “Tras la partida me sentía realmente de forma miserable, ¡pero esto no es el final de la historia!”, y ahí llega el antecedente de Biel: “Tal vez irritado por sus tablas con blancas contra mí Polugaevsky no perdió la oportunidad de ´explicarme[ que era un ´pichón espantoso[, que no entendía el ajedrez posicional, nunca había leído a Nimzovich, ¡y no tenía idea de lo que era un sacrificio posicional de calidad!”.
Sokolov prosigue: “Con el discurrir del torneo pude percibir que los maestros consagrados pensaban ´y bueno, el chico es un pichón después de todo[. Esa definición siguió hasta mi partida con Tony Miles (entonces un top-10), tenía blancas, Tony jugó una Benoni. Tal vez no estuviese con ánimo para jugar, Miles me ofreció tablas en la apertura. Para gran sorpresa de los GM ´consagrados[ rechacé las tablas, ¡y gané! Al llegar a la siguiente ronda sentí por primera vez un ´respeto[ en los ojos de Polugaevsky, Vaganian, Seirawan… ¡ya no era considerado un ´pichón[!”.
En el capítulo 2 Sokolov habla de la era pre-informática, entonces las novedades en las aperturas eran producto de análisis caseros moviendo las piezas horas y horas, contó un caso que le quedó grabado, Sokolov iba a jugar el Campeonato de Holanda de 1994, donde participaban varios maestros con el Sistema Ruso con Db3 contra su habitual Defensa Grunfeld, días antes del torneo se le ocurrió una “novedad interesante”, y el sorteo le dio negras contra Sosonko en la ronda inicial, “Bien, una ocasión ideal”, pensó, y “para hacer mejor las cosas, acordamos con Jan Timman que lo visitaría tras el sorteo”. La ocasión era perfecta, pues Timman, que no jugaba el torneo, también jugaba la Grunfeld y Sokolov le mostraría su preparación. “El ex ´Mejor del Oeste[ me recibió de modo jovial…Ajaa Iván, mira, este es un Meerlust Rubicon, un vino excelente de Sudáfrica…sí…sí…interesante novedad…ajaaaa…déjame servirte más vino… sí…seguro…es perfecto contra Genna(!)… ¿debo abrir otra botella…?”.
Tras esa preparación, “Cuanto más bebía mi novedad me parecía mejor y mejor…” y como resultado, al día siguiente Sosonko se impuso en tan solo 21 jugadas. “Estaba completamente devastado tras esta derrota. Sosonko no gastó más de 45 minutos para destrozar mi ´novedad[”. Sokolov le preguntó a Sosonko si quería analizar, este le contestó que tenía entradas para el teatro y se le estaba haciendo tarde. “Se me hizo la luz - Genna quería ofrecer unas tablas rápidas, pero lo forcé con mi ´ingeniosa novedad[, ¡a ganarme en solo 20 jugadas!”.
Veamos la partida citada, con comentarios de Sokolov que van entre comillas.
Gennadi Sosonko (2.525) – Ivan Sokolov (2.650)
Defensa Grunfeld [D96], Campeonato de Holanda Ámsterdam (1), 04.06.1994
1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 d5 4.Cf3 Ag7 5.Db3 c5?! [“Esta era mi nueva idea...La idea me parecía una típica de la Grunfeld, envalentonado por mi optimismo natural y por aprobación de Jan [Añade un emoticón]. ¡La jugué sin dudar! .”] 6.cxd5! 0–0 7.e3 Cbd7 8.Ae2 cxd4 9.Cxd4 Cc5 10.Da3 Cce4 11.Cxe4 Cxe4 12.0–0
[No hay compensación por el peón.] 12...Te8 13.Db3 Dd6 14.Td1 a5 [14...Ad7 15.Af3 Cg5 16.e4 Cxf3+ 17.Dxf3 tampoco era bueno.] 15.Dc2! Cc5 16.e4 Ad7 17.Ae3 Tac8 18.Tac1 Aa4? 19.b3 Cxb3? 20.Dxc8! [“No es verdaderamente difícil ver que las negras reciben mate.”] 20...Cxd4 [A 20...Txc8 sigue 21.Txc8+ Af8 22.Ah6.] 21.Txd4! 1–0
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