Para Méndez sería importante que la Dirección Nacional de Aduanas defina cómo estaría instrumentando este procedimiento, pues si se mira simplemente desde el punto de vista recaudatorio, se estaría dejando de lado la seguridad, y si se deja de lado este punto, “estaremos en riesgo del cumplimiento de uno de los pilares del Operador Económico Autorizado, que es el reconocimiento mutuo entre aduanas de la normativa implementada”.
Advirtió que si Paraguay no cuenta con niveles de seguridad equivalentes a mercados exigentes, como el de EE.UU., Europa o Japón, difícilmente se pueda homologar el sistema implementado por Aduanas y las empresas exportadoras, aunque en Paraguay sean “Operadores Económicos Confiables”, no serán para estas aduanas y no tendrán ningún trato preferencial.
Por otro lado, insistió en que es fundamental seguir avanzando en el plan de Operador Económico Autorizado, que es un programa voluntario, en el cual las propias empresas, para ser elegibles, deben, en primer lugar, tener un buen perfil de cumplimiento legal, laboral, tributario, aduanero, para recién a partir de ahí estar en condiciones de implementar las normas de seguridad establecidas.
Por ejemplo, si la carga ya se encuentra en la empresa y se detecta algún acontecimiento que requiera inspección, esto podría complicar el procedimiento y podría llevar a la pérdida de evidencias. “Por este motivo, es importante involucrar a todos los sectores de control, de modo que el programa sea eficiente, como la Senad, Ministerio Público, Policía y otros organismos de control y prevención”, puntualizó Méndez.
Por otro lado, como su implementación es voluntaria, afirmó que la empresa sabe que obtendrá beneficios de agilización en las aduanas, y si el comercio se realiza entre Operadores Económicos Autorizados, tiene una mayor agilidad y menor número de inspección.