Las ofertas son muchas, pero pocas las que reúnen las condiciones. Los alquileres de piezas en esta temporada resultan todo un negocio para dueños de inmuebles, especialmente de Asunción, ante la gran demanda habitacional existente.
Mary Lechenuk, directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad, sostuvo que el alquiler de dormitorios y otro tipo de oferta inmobiliaria para vivienda temporal va en aumento debido a que cada vez más personas migran de zonas rurales a áreas urbanas.
“Los cascos urbanos generan más trabajo, muchos apenas llegan al salario mínimo y no les queda otra opción que alquilar algo que esté al alcance de pagar”, expresó.
Agregó que ante la masiva demanda se genera una especulación en los precios de los alquileres de dormitorios. Añade que los jóvenes ven la posibilidad de alquilar entre varias personas y así compartir el gasto del alquiler. En ocasiones son de baño compartido, no tienen asegurados los servicios básicos, se produce una aglomeración de personas y con exposición al peligro. Indica que estas ofertas cubren en parte la necesidad, pero que lo ideal sería contar con un plan estatal donde se garantice la calidad de vida de la gente.
Entre las ofertas se encuentran los alquileres donde de entrada el inquilino debe abonar un mes de entrega, garantía e inclusive comisión inmobiliaria. Otro tropiezo radica en que cada tanto alzan el costo del alquiler sin que esto sea regulado.
“No hay quien regule ni controle. Es un fenómeno que se da en mayor fuerza en Asunción, Encarnación y Ciudad del Este”, afirma Lechenuk,
“Cualquiera que tenga más de un inmueble y alquile alguno de ellos está obligado a pagar impuesto”, sostuvo por su parte Fabián Domínguez, del área de Desarrollo Institucional de Tributación.
Precios
Los precios de las habitaciones en su mayoría no incluyen el pago de los servicios de luz y agua. Las piezas con baño compartido arrancan a G. 400.000 y van hasta G. 800.000. Las que son con baño privado van desde G. 750.000 hasta superar el millón de guaraníes.
