En ese sentido, desde la Cámara Paraguaya de la Vivienda e Infraestructura (Capavi) siguen preocupados por la situación. “Para lograr el desarrollo del país es necesario que las empresas constructoras cobren por sus trabajos y no lo están haciendo, a tal punto que el Estado debe al sector unos 320.000 millones de guaraníes, dijo Ricardo Levi, directivo de este gremio.
“Tenemos certificados por cobrar de caminos y rutas, así como puentes, pero esto no es todo, también se adeuda al sector por la construcción de aulas, sistemas de salud y otros tipos de emprendimientos para otros ministerios e instituciones públicas.
Indicó además que el Parlamento aprobó ya un crédito de 100 millones de dólares pero que hasta ahora el presidente de la cámara de Diputados no envió la ley sancionada al Poder Ejecutivo para su promulgación. Aclaró que la mayor parte de este dinero debería redestinarse al pago de certificados de obras que en algunos casos ya tienen seis meses de atraso.
“La situación es grave no solamente para las empresas, su personal y sus proveedores. La situación puede ser grave para el país. El rompimiento de la cadena de pagos en la construcción puede ser muy peligroso para toda la economía en su conjunto. El sector de la construcción es el que más reparte sus ingresos” aseveró el empresario.
