Expertos internacionales revisarían proyecto de maquinado del Yguazú

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El proyecto licitado para la maquinización del Yguazú prevé “modificar” la estructura de la represa de tierra, hecho que podría comprometer su estabilidad, con consecuencias potencialmente peligrosas. Técnicos paraguayos proponen instalar las turbinas 200 metros aguas abajo del vertedero y no “cortar” el muro, el riesgo sería menor, sería más económico y se acortaría el plazo de las obras.

El diario ABC Color, en su página digital publicada el 1 de junio de 2013, dio a conocer que “El vicepresidente electo, Juan Afara, en representación del presidente electo, Horacio Cartes, solicitó en Tokio al vicepresidente de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA por sus siglas en inglés), Toshiyuki Kuroyanagi, la pronta visita de la misión de expertos de alto nivel a nuestro país para que revise, conjuntamente con el equipo de transición, los detalles del proyecto de la presa de Yguazú.

El pedido fue aceptado, por lo que la cuestionada licitación en curso esperará las revisiones pertinentes para seguir adelante”.

Antecedentes

La presa del Yguazú, administrada por la ANDE, fue construida en 1977 para regular los caudales afluentes al Acaray, ante la necesidad de contar con una reserva energética nacional independiente de emprendimientos binacionales.

Es una presa mixta de hormigón y tierra, con núcleo impermeable. Tiene 30,5 m de altura, 88 m de coronamiento y crea un lago de 620 km² en el río Yguazú, formando un reservorio de 8.473 millones de m³ con un salto neto de 21 m.

El trayecto que une la represa de Yguazú con Acaray es de 90 km, donde están instalados ocho equipos de medición.

La idea apunta a maquinizar el Yguazú, con una capacidad que permita transformar la descarga continua de 100 m³/s en energía eléctrica, operando como central de base, mediante la instalación de dos turbinas del tipo Kaplan, de eje vertical, de 103 MW c/u.

De esta manera, la operación del Yguazú y Acaray será en paralelo, por lo menos en horarios pico.

Financiamiento

Para las obras, la estatal dispone de un crédito de US$ 200 millones, otorgado por la JICA, a una tasa de interés del 0,75% anual, un plazo de 40 años y 10 de gracia, cuya aprobación se demoró en el Parlamento desde el 2007.

Como contrapartida local, la ANDE aportará US$ 40 millones, y se dispondría así de US$ 250 millones para financiar los trabajos.

El proyecto y fiscalización de las obras fueron adjudicadas a la consultora japonesa Nippon Koei Lac Co. Ltd. por US$ 25 millones por el procedimiento de lista corta.

El taxímetro no se detiene

Se estima que el monto pagado hasta el momento a dicha consultora por el trabajo de anteproyecto asciende a unos US$ 8 millones. Además, hay un equipo de la ANDE afectado al programa, (cuyos sueldos y gastos hace siete años se paga de la contrapartida local), sin que importe que todo el programa está paralizado.

Un proyecto costoso y riesgoso

El proyecto de la consultora japonesa para la 2ª etapa, que abarca las obras civiles e hidromecánicas para la instalación de las dos turbinas, prevé “cortar” el muro de tierra para construir una nueva presa de tierra y hormigón de conexión (lado derecho del vertedero), dentro del lago de la represa, que como no se podrá vaciar durante la construcción, obligará a conectar ambas presas de tierra bajo agua.

También incluye el dinamitado de un gran volumen de basalto fracturado dentro mismo del cuerpo de presa de tierra, a pocos metros del vertedero de hormigón (Hº), “intervención” que comprometería la estabilidad de todo el embalse; además resultará muy difícil asegurar su estanqueidad.

Proyecto alternativo

Pese a que la ANDE está en conocimiento del proyecto alternativo propuesto por consultores paraguayos, que básicamente propone instalar las turbinas a 200 m aguas abajo del vertedero, el cual, al no tener que modificarse la estructura del muro de tierra, evitaría riesgos innecesarios y haría que su construcción, también su costo, disminuya.

Pero hasta el momento todo indica que la ANDE optaría por el proyecto más costoso y riesgoso, dado que la licitación de esta fase continuaría con la etapa de precalificación.

Otros especialistas coinciden en que sería un sacrilegio encarar esta construcción tal como fue licitado, y resaltan la importancia de que el equipo energético que asumirá en agosto próximo revise la viabilidad del proyecto, tal como justamente indicarían las gestiones llevadas a cabo en Japón, por el reciente vicepresidente electo, Juan Afara.

Primeras licitaciones

Las obras de turbinado del Yguazú fueron divididos en cuatro etapas, licitadas mediante dos licitaciones nacionales y dos internacionales.

La primera etapa: accesos y obrador, que ya concluyó, fue adjudicada a la empresa TR Edivisa. por un monto de 15.000.000.000 de guaraníes.

La segunda etapa abarca las obras civiles e hidromecánicas para la instalación de las dos turbinas de 103 MW c/u, la empresa argentina Cartellone SA cotizó US$ 156 millones + IVA. Alusa y Asociadas (empresa brasileña asociada con B. Roggio y Tecnoedil) ofertó US$ 193 millones.

ARG y Asociadas (empresa brasileña asociada con Talavera y Ortellado) cotizó US$ 206 millones, y Electroingeniería, empresa argentina cotizó US$ 250 millones.

La tercera etapa: provisión e instalación de dos turbinas del tipo Kaplan, de eje vertical de 103 MW c/u, la única oferta pertenece a la empresa argentina IMPSA (Industrias Metalúrgica Pescarmona SA), la que cotizó US$ 161 millones.

La cuarta etapa: provisión e instalación de dos unidades de transformador, tipo ONAF, de 112.000 kVA, mas una línea de transmisión de 44 km, de 220 kV hasta la subestación transformadora de Ytaquyry, para interconectarse al sistema eléctrico nacional, aún no fue licitada hasta la fecha.

Los precios superan la previsiones oficiales

Como se puede apreciar, estos precios superan las previsiones de la ANDE.

Consultamos al respecto, a varios empresarios de la construcción, quienes atribuyeron el hecho a los enormes riesgos que implica el proyecto ejecutivo licitado. En otras palabras, esa es la causa del alto costo de las ofertas, pese a que aún no fue licitada la cuarta etapa.

También coincidieron en alertar que de no revisarse el proyecto propuesto por la consultora japonesa Nippon Koei Lac Co. Ltd., la licitación de estos trabajos podría volver a dispararse.