Numerosas familias y comerciantes del barrio Mbokajaty de las cercanías de la ex-Caballería, cuyas propiedades serán afectadas por la construcción de la autopista Ñu Guasu, Luque-Asunción, más precisamente por el cruce a desnivel y túnel en la intersección de la Avda. Mdame. Lynch y los seis carriles de circulación de la autopista Ñu Guasu, organizados en la Asociación de Empresarios, Comerciantes y Propietarios (AECP), resolvieron elevar su protesta ante las pérdidas económicas que significará para ellos las demoliciones y expropiación de partes de sus propiedades.
Se oponen al atropello
Una de las afectadas, Kelina Fretes de Gómez, manifestó a ABC Color, que no se están oponiendo a la construcción de la obra, sino al atropello y a la improvisación que rodeó este emprendimiento, quizás debido a los tiempos electorales.
Pero lo que principalmente señalaron los vecinos es la falta de notificación, con suficiente antelación, a los frentistas directos, propietarios que serían afectados por los trabajos.
Al respecto señalaron que legalmente fueron notificados que sus propiedades serían afectadas, cuatro meses después de que se iniciaran los trabajos.
También denunciaron que debido al cierre temporal del citado tramo, se paralizaría completamente la actividad comercial, laboral, económico y familiar de los frentistas, y que existe antecedentes de eso, como las numerosas quiebras comerciales acaecidas durante la construcción de la Avda. Mdme. Lynch, adjudicada al consorcio EDB Construcciones - IVAI Engenharía de Obras SA, cuya construcción tuvo un atraso de siete años.
Invocan una ley errónea
Igualmente, los vecinos señalan que la Cédula de Notificación que remitió el MOPC para proceder a justipreciar el valor de las fracciones de inmuebles que expropiará para la construcción de la obra invoca el Art. 4° de la Ley 378/94, pese a que esa ley se refiere a expropiaciones de tierras y mejoras comprendidas en el área delimitada para la construcción del 8° Proyecto de Carreteras, que comprende los tramos Paraguarí-Itá, Itá-Cuatro Mojones, Cuatro Mojones-Empalme Ruta IX, Limpio-Emboscada y que no incluye el tramo Luque-Asunción que corresponde a la autopista Ñu Guasu.
Liberación de traza
Es muy común este tipo de inconvenientes en las mayoría de las obras viales adjudicadas por el MOPC.
En los países de la región esta misión está a cargo de un Departamento, generalmente denominado “Liberación de traza” que con mucha antelación al llamado a licitación de la obra proceden a catastrar la franja de dominio de la ruta o autopista, para indemnizar a los frentistas y luego licitar la mensura e inscripción en el Registro de la Propiedad y Catastro a nombre del ministerio (y formar parte así de su inventario vial).
Al tener la franja liberada evita contratiempos a las contratistas, calificados, por lo general, como “indefiniciones” del proyecto ejecutivo, para luego “justificar” demoras, que en la mayoría de las veces termina por elevar el costo final de las obras.
La obra en números
La Autopista Ñu Guasu Luque-Asunción se inició el 4 de octubre de 2012, con un plazo de ejecución de 18 meses. El tramo I fue adjudicado al Consorcio Heisecke -Tecnodil-8 A (Constructora Heisecke SA-Tecnodil SA-Ocho A SA) por G. 112.798.093.671. El tramo II fue adjudicado al Consorcio Las Residentas (CIV SA -M&T SA) por G. 88.709.180.066
El viceministro de Obras Públicas, Ing. Leoncio Rojas, admitió ante la prensa que la obra tenía “errores”.
