El juez Humberto Otazú autorizó a la Fiscalía que lleve a cabo ese procedimiento a partir de un pedido del fiscal René Fernández, uno de los que llevan adelante la investigación del fraude que dejó, al menos por ahora, un perjuicio de 344.000 millones de guaraníes a las arcas del Estado.
El juez dio vía libre para la extracción de los datos cargados en las diversas computadoras incautadas, así como de discos duros y otros elementos con el fin de conocer más detalles acerca de los contactos y las empresas que estarían vinculadas con el megafraude.
Incluye también la desgrabación de los correos de Centurión Carmona correspondientes al periodo investigado, 2009 a 2014, trabajo que se llevará a cabo mañana ,en la audiencia fijada para las 9:00.
Se estima que tras este procedimiento podrían surgir más nombres de empresas y contadores que estarían involucrados en el fraude al Estado.
En principio se conoce que del esquema de fraude con facturas falsas participaron al menos 300 empresas que “facturaron” con estas firmas “fantasmas” y no se descarta que el perjuicio aumente.
Centurión Carmona, junto con Gregorio Luis Enrique Bertrand Gómez, están imputados por los delitos de lavado de dinero y asociación criminal y, actualmente, guardan reclusión domiciliaria.
El primero de ellos había declarado ante la Fiscalía el jueves 3 del presente mes y reconoció el hecho: “Refiero puntualmente que reconozco los hechos, en forma libre, espontánea y voluntaria, todos los presupuestos establecidos en el escrito de imputación”, declaró.
Explicó que existían dos formas de operar para vender las facturas falsas, que luego serían utilizadas para evadir el pago del impuesto: una, en la mayoría de los casos, a través de los intermediarios; y la otra a pedido de los propios clientes de su consultora contable.
Además, destacó que “el volumen de facturas fiscales solicitadas tenía grandes valores económicos, pero no era una actividad muy habitual, sino a medida de las necesidades requeridas por sus clientes”.
Bertrand Gómez, por su parte, estuvo prófugo por varias semanas, pero el último viernes, 11 de este mes, se presentó ante la Fiscalía para declarar, y luego el juez Otazú dispuso su prisión domiciliaria.
En esa ocasión, su abogado defensor, José W. Escobar, dijo que su cliente no tuvo ninguna implicancia en los hechos y que toda su participación fue de amistad y como favor a Centurión Carmona.
Sobre este punto, Centurión Carmona busca desligar del caso a su esposa Delia Rosa Segovia Rodríguez, de quien dijo que no tuvo conocimiento ni participación alguna; sobre Bertrand Gómez dijo que no participó y que firmaba los informes de auditoría por amistad. En su declaración, el cerebro del megafraude también citó a Carmelo Álvarez, un funcionario de la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET), como su contacto.
Consultamos a la SET sobre este caso, pero sus responsables optaron por callarse, tampoco entregan la lista de firmas involucradas, pretextando una vez la “confidencialidad”.
