Nuevo gobierno recibirá unos 60.000 desempleados de la construcción

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El equipo de Horacio Cartes asumirá el gobierno en agosto próximo con una “bienvenida” de 60.000 desempleados en el sector de la construcción, según estimaciones que realizan desde la Cámara Paraguaya de la Vivienda e Infraestructura (Capavi). La deuda estatal con las empresas constructoras se mantiene en los G. 300.000 millones.

A criterio de Ricardo Díaz, vicepresidente de Cavialpa, para dentro de un mes, el sector de la construcción dejará de emplear a unas 60.000 personas. Esto debido al retraso de varios meses que vienen soportando las empresas constructoras por parte del Estado en el pago por varias obras.

“La ruptura de la cadena de pagos en la construcción es lo peor que le puede pasar a la economía porque de ella dependen centenares de empresas proveedoras y miles de trabajadores. Es por eso que este gobierno y todos los gobiernos, deben poner como primera prioridad el pago a las empresas constructoras”, agregó.

Según el empresario, las constructoras en los últimos seis meses han disminuido el personal contratado dejando sin empleo a unos 50.000 trabajadores como consecuencia de los atrasos en los pagos a las contratistas del Estado. También dijo que los atrasos del Estado en los pagos a las constructoras vienen afectando el ritmo de las obras no solamente para el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), sino que también se está teniendo atrasos en obras del Ministerio de Educación, de Agricultura y Salud Pública, entre otras instituciones.

Afirmó que la falta de pago por parte de Hacienda está ocasionando serios problemas para terminar la construcción de aulas, sistemas de agua potables, caminos, empedrados, rutas y hasta puentes.

Aseguró que el retraso de estos trabajos hará que de aquí a un tiempo, cuando se tenga que reiniciar estas obras, las mismas tengan un sobrecosto, lo que afectará directamente las arcas del Estado nuevamente.

Explicó que las empresas constructoras afectadas por la situación financiera se han visto obligadas en muchos casos a la disminución del ritmo de tareas y del personal contratado, sin embargo, las empresas de todas formas siguen soportando altos costos financieros y costos administrativos fijos en las zonas de obras y en las instancias administrativas, sufriendo así serios perjuicios financieros.

“Es de recordar que así como cuando se pretende reactivar una economía se recurre a la inversión masiva en obras públicas debido a su alto efecto multiplicador en toda la economía, de la misma manera una disminución de las tareas en la industria de la construcción tiene efectos muy negativos para todos los sectores económicos, incluyendo a los sectores más vulnerables de la población considerando que la construcción emplea masivamente mano de obra de personas marginadas de otras actividades formales”, dijo Díaz.

Recordó que el sector genera mano de obra directa y en forma directa involucra a mucha más personas, ya que se genera todo tipo de actividades económicas gracias a las construcciones.

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