Comentó que la planta de alcohol que administra empezó a operar hace seis meses y que hoy también están haciendo azúcar. “Estamos acompañando esta reunión (de la Mesa Sectorial de Biocombustibles) porque vemos que la situación es preocupante. Nuestro temor es que con este proyecto de ley se establezca un monopolio, que sería una suerte de contradicción, puesto que siempre fuimos alentados a hacer progresar el país con industrias, cosa que lo hemos hecho en los últimos años y necesitamos ver la forma y la salida para poder vender toda nuestra producción”, afirmó el empresario alcoholero.
Preguntado qué volumen de producción maneja la planta, respondió que destila 40.000 litros diarios y están vendiendo a las distribuidoras que importan naftas y hacen las mezclas. En cuanto a la demanda del mercado, afirmó que es buena, pero que solo falta la apertura de más bocas de expendio de alcohol, sobre todo en el interior del país. “Con eso podemos ir adelante y dar más trabajo a los pequeños productores de caña de azúcar. En ese sentido, la planta posibilita el trabajo a centenares de productores de caña dulce de la zona, y los que operan en la fábrica actualmente son 65 personas”, informó.