Sería campo magnético de acuífero, no oro enterrado

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Un campo magnético vinculado al acuífero Patiño, que atraviesa por la zona donde se realiza la búsqueda de plata yvyguy (tesoro enterrado) en Capiatá, habría emitido las ondas durante los estudios previos a la perforación del foso que ya llega a más de 20 metros de profundidad. Los excavadores, que ayer completaron cinco días de trabajo en el lugar, insisten en que están por extraer 10.000 kilos de oro, distribuidos en lingotes de 30 y 50 kilos.

CAPIATÁ (Bernardo Agustti, corresponsal). Las excavaciones en la compañía Aldana Cañada de Capiatá continuaron ayer para extraer el supuesto oro enterrado. Sin embargo, ayer surgió una nueva hipótesis respecto al resultado de los estudios geológicos que se realizaron antes del inicio de la perforación.

La exfiscala de Medio Ambiente, Bernarda Álvarez, y Gervasio Caballero, quien dice ser un buscador de “plata yvyguy”, coincidieron en indicar que un campo magnético vinculado al acuífero Patiño, que atraviesa por la zona de excavación, habría producido las ondas detectadas durante los estudios previos a la perforación en el lugar. Sin embargo, los buscadores de oro, dirigidos por Juan Díaz, insisten en que están a punto de llegar al objetivo.

Díaz asegura que en el sitio donde hace cinco días comenzó la perforación hay 10.000 kilos de oro enterrado, distribuidos en lingotes de 30 y 50 kilos. Ayer el foso ya tenía más de 20 metros de profundidad y solo agua salía del fondo.

Juan Díaz, desde el domingo hasta el lunes último, repetía que el tesoro se encontraba a medio metro. Ayer dijeron que falta excavar unos dos metros más.

En horas de la tarde de ayer llegaron al lugar tres personas con aparatos de scanner, que se metieron hasta el enorme agujero con los equipos científicos, a fin de realizar tareas de relevamiento. Los resultados de los estudios hechos estarían listos hoy, según explicó uno de los que ingresaron a la fosa.
Recomendaron, no obstante, cavar al menos unos dos metros más.

Mientras todo esto ocurre, la Fiscalía de Medio Ambiente, la Secretaría del Ambiente (Seam) y el Poder Judicial parecen no darle mucha importante a la actividad que se realiza en el lugar, pese a que se dañaron dos venas importantes del acuífero Guaraní. Después de más de 36 horas de la intervención hecha por la institución ambientalista y la unidad especializada del Ministerio Público, nada se hizo para suspender los trabajos que se ejecutan sin contar con licencia ambiental.

Por otro lado, cerca del mediodía de ayer llegó al lugar Inocencio Almirón, tapicero, quien aseguró que hace seis años adquirió el terreno donde se realiza la excavación, de Óscar Santos Propiedades. Indicó que a- bona regularmente G. 143.000 por el inmueble.

Al observar los destrozos, le pidió a Juan Díaz que repare los daños. El buscador de tesoros le ofreció cinco kilos de oro y le respondió que le deposite en efectivo en una cuenta corriente de un banco hasta cubrir el valor del metal precioso.