Las visitas oficiales al exterior, con todos los gastos pagos por el contribuyente, figuran entre las actividades favoritas de quienes ejercen altos cargos públicos, sobre todo electivos. Intercambiar experiencias con homólogos foráneos o asistir a seminarios de capacitación son los pretextos usuales para conocer atractivos centros turísticos; a su regreso al Paraguay, los viajeros deben entregar un informe final sobre la experiencia ganada, que debe ser publicado a través de internet, junto con el nombre del beneficiario, el destino, los fines del viaje, la fecha de realización y los montos asignados para viáticos, todo ello según la Ley N° 5189/14, por lo general incumplida. Y bien, acaba de revelarse, por si hacía falta, que la inagotable sed de conocimientos de los abnegados legisladores es compartida con entusiasmo por el intendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR), por los concejales que deben controlar su desempeño y hasta por funcionarios que ejecutan ordenanzas. En efecto, en lo que va del año, la Municipalidad lleva gastados 319.569.054 guaraníes en viáticos y pasajes para concejales y funcionarios, independientemente de los del “lord mayor”, con destino a España, Estados Unidos, Colombia, Corea, Brasil, Argentina y Uruguay, entre otros países a los que habría decidido enviar a sus autoridades para que los capitalinos vivan mejor.
Uno de los que han cultivado también el roce internacional, el jefe de Gabinete Federico Mora, afirmó en agosto que “resulta imperioso poner de manifiesto el estrés al que se halla sometido el Presupuesto” y que el constante aumento de las erogaciones ha ocasionado “un descalce financiero de graves e impredecibles consecuencias”. Por lo que se ve, Asunción no ha mejorado en años, como si los numerosos viajeros solo hayan ido a turistear y ni siquiera participaron de tales seminarios o cursos. Es como si, al estilo del impresentable exdiputado Carlos Portillo (PLRA), hayan cobrado sus viáticos pero no se movieron de Asunción. Sin resultados a la vista. Son 39 los viajes pagados por las generosas arcas municipales, a los que debe agregarse la media docena del intendente.
En lo que va de 2022, el principal viajero, a juzgar por el tiempo que permaneció fuera del país, fue el propio pésimo intendente “Nenecho”: se ausentó seis veces, ¡durante 56 días en total!, como si su presencia en la sede de sus funciones fuera innecesaria: faltan datos oficiales sobre el financiamiento de sus diversas visitas, pero parece conveniente que, aunque Asunción sea inhóspita, no la abandone durante tanto tiempo, más aún atendiendo que el calamitoso estado de la capital hace improbable que algo aprenda en sus incursiones en urbes extranjeras. Una de ellas fue Miami (EE.UU.), adonde viajó a fines de setiembre para asistir, según se supo después, a la Conferencia Interamericana de Alcaldes y Autoridades, sin que la opinión pública se haya enterado antes: desde allí sostuvo, desmintiendo al jefe de Gabinete, que pagó el pasaje aéreo con sus propios fondos, desafió a una periodista de este diario a “enfrentarse” con él y lanzó un sibilino mensaje a su directora: “Decile que le queda poco tiempo”.
Dejando de lado que, en la función pública, el equilibrio es muy recomendable, tanto desde el punto de vista presupuestario como desde el emocional, cabe apuntar que se informó oficialmente que los ediles Enrique Berni (ANR) y Fiorella Forestieri (PLRA), quienes acompañaron al intendente durante la visita en cuestión, cobraron un total de 31.860.082 guaraníes en concepto de viáticos, aunque la segunda aseguró que los devolvió. Ante la falta de resultados prácticos, en este, como en todos los demás casos, a los asuncenos les gustaría saber en qué medida son beneficiados por estos viajes a expensas suyas: las calles y aceras están destrozadas, los baldíos sucios, la basura no recogida, las plazas ocupadas o descuidadas, las aguas servidas en las calles y la polución sonora, entre otras miserias, mientras el presupuesto municipal se desborda cada vez más y hay que recurrir a enormes préstamos para tener contenta a la desbordada clientela. Todo esto sugiere que tales excursiones solo sirven para agravar la permanente crisis financiera municipal y solazar a los excursionistas a expensas de los sufridos contribuyentes. Son una burla atribuible, en última instancia, a los concejales que aprueban un Presupuesto que incluye estos irritantes dispendios, entre otras cosas porque también ellos les sacan provecho.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Todo indica que la Municipalidad –una suerte de autoservicio– seguirá endeudándose cada vez más, en tanto que el intendente, los ediles y los funcionarios seguirán volando para conocer el mundo: que los vecinos se las vean, como si en las elecciones del 10 de octubre de 2021 hubieran entregado una carta blanca para que los electos hagan y dejen de hacer lo que les dé la gana. Es hora de que los asuncenos les pidan cuentas a sus munícipes por el dispendio que hacen con su dinero.