La Asesoría de Comunicación Social de Itaipú Binacional, margen derecha, publicó el pasado 2 de enero un reporte de prensa sobre la ejecución en Paraguay de los polémicos “gastos socioambientales” de la entidad en 2025. Hay muy poca información oficial sobre estos gastos, que se manejan de manera discrecional, no pasan por el Presupuesto General de la Nación, no cumplen las normas nacionales de contrataciones públicas y no están fiscalizados por las instituciones de la República. El reporte asegura que se han hecho “inversiones estratégicas” para el país, pero hay un problema: los números que proporciona no cierran por ningún lado.
Por ejemplo, el documento menciona que en 2025 se destinaron 90 millones de dólares a fortalecer la labor operativa y táctica de la Policía Nacional con la compra de 600 patrulleras, 1.000 motocicletas, 2.800 equipos de comunicación y 1.500 chalecos antibalas.
En la prensa nacional no hay antecedentes de la entrega de esa cantidad de patrulleras y motocicletas por parte de Itaipú en 2025, pero, así fuera, ello no se condice con el monto indicado por la Asesoría de Comunicación. El 11 de junio del año pasado se adquirieron 52 patrulleras a través del Parque Tecnológico Itaipú, en un proceso que ya estuvo rodeado de denuncias de sobrefacturación y direccionamiento, y la adjudicación fue por 15.338 millones de guaraníes, unos 2 millones de dólares al tipo de cambio del momento, lo que supone un precio unitario de 38.461 dólares por patrullera.
Si se toma este inflado precio como referencia, 600 patrulleras tuvieron que haber costado, cuando mucho, 23 millones de dólares, y este es el ítem más caro. ¿Qué pasó con los otros 67 millones de dólares supuestamente destinados al rubro seguridad? Mil motos de 200 cc, de las típicas que usa la Policía, pueden costar, exagerando, hasta 7 millones de dólares. Todavía faltan justificar 60 millones de dólares, salvo que se hayan ido en radios, celulares y chalecos.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Asimismo, el reporte señala que en 2025 Itaipú aportó más de 400 millones de dólares al área de salud pública, principalmente para equipar el Hospital General del Sur, en Itapúa, y el Hospital General de Coronel Oviedo, en Caaguazú. Sin embargo, en agosto de 2023, ya durante este Gobierno, se aprobó una partida presupuestaria de 140.000 millones de guaraníes precisamente para equipar el Hospital General de Coronel Oviedo, de los cuales 100.000 millones eran para equipos y 40.000 millones para mobiliarios.
Lo primero que se debe aclarar es por qué se tiene que equipar un hospital dos veces, pero, al margen de ello, si se toma ese monto como referencia, 400 millones de dólares tendrían que ser suficientes para equipar veinte hospitales, no solo dos.
Es cierto que también se subraya que hubo “cooperación financiera” para la construcción de otros cinco hospitales de alta complejidad, pero no se consignan los montos aportados ni el grado de ejecución de esos proyectos en 2025. El tan promocionado Gran Hospital General de Asunción, por ejemplo, tiene un presupuesto estimado de 58 millones de dólares, pero todavía está en su fase inicial. Se agrega que se entregaron 30 mamógrafos y 217 ambulancias al Ministerio de Salud Pública, pero, siendo muy generosos, todo ello no puede costar más del 5% de los 400 millones que dicen haber asentado en Itaipú para salud pública en la margen paraguaya en 2025.
En el campo de la educación, el reporte no especifica montos, pero, entre otros ítems, recuerda los tristemente famosos “pupitres chinos”, presuntamente varias veces sobrefacturados, y la adjudicación de la construcción de 17 “centros educativos modelo”, que no identifica.
Tampoco cuantifica los fondos destinados en 2025 a vialidad e infraestructura. Señala que se inició el “Plan 1.000”, menciona la ampliación de la autopista Silvio Pettirossi y obras en Luque. También el Puente de la Integración en Presidente Franco y el puente Carmelo Peralta-Puerto Murtinho, que comenzaron mucho antes, sin precisar exactamente cuánto se destinó a esos proyectos el último año.
Si la Asesoría de Comunicación Social de Itaipú, a cargo de José Luis Rodríguez Tornaco –economista sin más trayectoria para ese puesto que su participación como panelista en un programa de televisión de tendencia cartista–, quiere hacer propaganda, por lo menos que la haga bien. Su comunicado no contribuye con la transparencia, sino que agrega más oscuridad y sospechas sobre los “fondos socioambientales” de la binacional.
Con la información que se entrega a cuentagotas a la población no es posible saber adónde se va la plata de Itaipú, y lo poco que se sabe no es tranquilizador. La entidad y el Gobierno deben brindar detalles pormenorizados que permitan a los ciudadanos hacer comparaciones y determinar cómo realmente se está usando el dinero proveniente de un recurso que es de todos los paraguayos y que está incluido cada mes en sus respectivas facturas de luz.