Martha Chaparro, encargada del Centro de Artesanías del Chaco, manifestó que la intención fue facilitar un espacio para las personas humildes, y capacitarlas.
“Ha sido un placer facilitar este espacio y es un desafío seguir proyectando otras oportunidades”, dijo Chaparro.
Por otro lado, Lourdes Pacce, una de los participantes, dijo que el aprendizaje fue valioso porque tuvieron la oportunidad de conocer la artesanía como una herramienta para mejorar el ingreso familiar.
Mientras que Carlos Giesbrecht, de la Organización Mingara, aseguró que la artesanía fortalece la identidad cultural. Detalló que se trabajó con 100 artesanos urbanos y casi 300 artesanos rurales del Chaco Central. Agregó que a muchas personas les gustó la idea de reciclar para la elaboración de la artesanía y de esa manera dar alguna utilidad a los desechos que se encuentran en la zona.
