Influencias económicas y políticas otorgan impunidad ambiental

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El problema de la contaminación que hace la pastera Puerto Piray es un mal menor ante la gran contaminación del aire, la tierra y el agua que realiza la fabricante de pasta para celulosa Alto Paraná, desde el lado argentino, sostuvo el periodista ambientalista Hugo Kovalski, de la emisora Radio Stop, de la ciudad de Eldorado.

ENCARNACIÓN (Juan Augusto Roa). El problema es que existen muy grandes intereses económicos y a través de ellos se logra la influencia política para acallar una realidad de todos los días, que es la contaminación ambiental, dijo el periodista ambientalista Hugo Kovalski.

Durante un recorrido por la zona, periodistas de este diario intentaron mantener entrevistas con directivos de las empresas Alto Paraná y celulosa Puerto Piray, pero no fue posible contactar con ellos.
Tampoco hubo respuestas que permitan esclarecer la problemática de la contaminación ambiental en la Municipalidad de Puerto Piray, administrada por el intendente Jorge Lezcano.

Kovalski, quien ya fue atacado con acciones legales por parte de la empresa Alto Paraná, advirtió que la situación no se resolverá mientras se mantenga el esquema de la poderosa influencia que tiene la megaempresa en la provincia.

“Tienen contactos al más alto nivel, lo que les garantiza impunidad”, señaló.

Esta empresa maneja casi la totalidad del cultivo de pino en la provincia, mediante cultivos propios o arrendados. El tipo de tecnología que emplea es altamente contaminante, y por eso ya tuvo problemas en Chile, donde le clausuraron una planta por graves daños ambientales”, dijo.

Además explicó que, de las empresas que contaminan, la celulosa Puerto Piray es “un mal menor” comparada con la empresa Alto Paraná, que libera al aire gases tóxicos, contamina el río Paraná con residuos clorados y destruye el suelo donde cultiva pino con químicos empleados en el abono y la fumigación de los plantines

En Puerto Piray opera un aserradero donde la firma tritura 500 toneladas de madera de pino por día para fabricar tableros de madera aglomerada.

En este proceso emplea productos químicos altamente contaminantes del aire y del agua. Estos mismos residuos los usa en la caldera que moviliza una usina térmica, empleada para producir energía eléctrica que utiliza en el aserradero y la planta industrial, e incluso le vende el excedente al municipio, indicó el comunicador.

En la ciudad de Pto. Esperanza (unos 50 km aguas arriba de Pto. Piray) tiene una planta de pasta para celulosa que procesa nada menos que 1.000 toneladas de madera de pino por día. Esta planta emplea tecnología altamente contaminante y sus desechos van a parar a las aguas del Paraná a través de un canal subterráneo construido para el efecto, reveló.

“Si le vas a pedir al municipio un plano de la construcción, seguro que no lo tiene”, acotó.