WASHINGTON (EFE).“Los militares venezolanos son leales a sí mismos, están esperando y mirando a ver qué pasa. Una señal de las sospechas del Gobierno sobre hacia dónde se podrían inclinar los militares es que no los ha utilizado mucho para controlar las protestas”, indicó Kelly en una audiencia del comité de Fuerzas del Senado.
“Intentan controlar (las protestas) con la Policía y de otros modos”, indicó el jefe militar, quien puntualizó que el Ejército venezolano sigue siendo, en general, leal al Gobierno de Maduro, pero existen relaciones tensas y diferencias de opinión sobre cómo proceder en el futuro.
Según indicó Kelly, “si no hay un milagro”, Venezuela “va camino a la catástrofe económica y en términos de democracia”.
El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, aseguró que Washington se reserva la opción de imponer sanciones contra Venezuela para obligar a una salida pacífica y negociada con los opositores, que desde el 12 de febrero han protagonizado protestas contra la gestión de Maduro.
El senador demócrata por Florida, Bill Nelson, apoyó ayer en la audiencia las sanciones contra aquellos responsables de la muerte de manifestantes y aseguró que serían muy efectivas, porque personas relacionadas con la represión “vienen a comprar casas a Miami”, afirmó.
Según Kelly, sanciones que consigan restringir las cuentas bancarias y la libertad de movimientos de los militares venezolanos “influirán en su manera de pensar sobre el futuro del país”.
Kelly también habló del trabajo de las Fuerzas Armadas estadounidenses contra el tráfico de drogas y aseguró que Venezuela es una de las bases desde donde se transportan narcóticos a Estados Unidos.
En su opinión, miembros de las Fuerzas Armadas y funcionarios del Gobierno están implicados en los vuelos que parten desde Venezuela con drogas destinadas al mercado estadounidense.
“Guerra civil”
MIAMI (EFE). La espiral de violencia que sacude a Venezuela, ligada a las protestas y disturbios contra el Gobierno de Nicolás Maduro, ha conducido a este país al borde de una “guerra civil”, consideraron ayer en Miami dos importantes grupos del exilio.
“Venezuela, dadas la ineficacia e incapacidad de Maduro, está a las puertas de una guerra civil”, con un Gobierno que “ha cometido el crimen de lesa humanidad de armar grupos paramilitares”, afirmó José Antonio Colina, presidente de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex).
Según Colina, Venezuela se aproxima a un punto de no retorno, dentro de un proceso de desintegración y de crisis aguda marcado por el desabastecimiento de productos básicos, una delincuencia descontrolada y una inflación galopante.
La muletilla del “imperio”
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, resaltó que la OEA es la suma de sus miembros, y no un ente ajeno que se “meta” con los Estados, como respuesta a las alusiones de Venezuela en ese sentido. “Es un fetiche separar a la OEA de sus países miembros. Eso permite hacer el discurso antiimperialista, que es un discurso al que Venezuela recurre habitualmente”.
