El informe no critica a político alguno, ni siquiera a los vinculados estrechamente con Petrobras, como la presidenta Dilma Rousseff, que era la presidenta del directorio de la petrolera cuando se produjeron gran parte de los actos ilícitos.
Tampoco mencionó al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, quien es investigado por la policía y la fiscalía brasileña por presuntos actos de corrupción.
Rousseff, que podría tener que enfrentar un juicio político, no ha sido acusada por la policía ni la fiscalía de ningún acto criminal.
El informe, que se divulga tras ocho meses de investigaciones y que fue aprobado por una votación de 17 contra 9, con una abstención, también negó que existiera una “corrupción institucional” en Petrobras.
