NUEVA YORK (AFP). En una demostración de fuerza, Estados Unidos envió el sábado bombarderos estratégicos a sobrevolar cerca de la costa de Corea del Norte, agregando presión militar a la tensión política de toda la semana, exacerbada a través de insultos y amenazas.
“Todos los Estados miembros (de la ONU) y el mundo entero deberían recordar claramente que fue Estados Unidos el primero en declarar la guerra a nuestro país”, dijo el lunes el jefe de la diplomacia norcoreana, Ri Yong-Ho, a periodistas en Nueva York.
“Desde que Estados Unidos declaró la guerra a nuestro país, tenemos todo el derecho a tomar contramedidas, incluido el derecho a derribar bombarderos estadounidenses aunque no estén dentro del espacio aéreo de nuestro país”, aseguró.
En rueda de prensa, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, no tardó en responder: “No hemos declarado la guerra a Corea del Norte y francamente la sugerencia es absurda”, dijo, recordando que las operaciones militares estadounidense fueron en espacio aéreo y aguas internacionales.
“Tenemos derecho a volar, navegar y operar en cualquier parte del mundo donde esté legalmente permitido”, explicó por su lado el portavoz del Pentágono, Robert Manning.
Seúl pide calma
Seúl, en tanto, urgió a Washington a “evitar una mayor escalada de las tensiones. Es muy probable que Corea del Norte haga otras provocaciones”, dijo la ministra de Exteriores surcoreana, Kang Kyung-wha, en Washington.
“Es imprescindible que nosotros, Corea y Estados Unidos, juntos, manejemos la situación (...) para evitar una mayor escalada de las tensiones o cualquier tipo de choques militares accidentales que pueden salirse rápidamente de control”, apuntó.