Terroristas buscaban un ataque mayor en España

Este artículo tiene 8 años de antigüedad

Los presuntos autores de los ataques en Barcelona y Cambrils (España) planificaban atentados de mayor envergadura, pero tuvieron que derivar sus planes por los atropellamientos masivos que dejaron 14 muertos y 120 heridos, afirmó ayer la policía en España.

BARCELONA (EFE). Anunciando avances en la investigación, la policía regional de Cataluña (noreste) dijo que el principal sospechoso, el conductor que arrolló a una multitud en Barcelona, podría estar entre los cinco “presuntos terroristas” abatidos por las fuerzas de seguridad la madrugada del viernes en Cambrils, a 120 km al suroeste.

Hasta el momento, cuatro sospechosos han sido detenidos.

Tres son de origen marroquí y uno nació en la ciudad española de Melilla, en el norte de África.

Algunos tienen antecedentes por delitos comunes y son de edades comprendidas entre los 21 y 34 años.

Según la prensa española, las autoridades buscan aún a cuatro sospechosos, tres de ellos de Ripoll, un apacible pueblo al norte de Cataluña.

Los dos atentados siguieron el mismo modus operandi, con conductores que arrollaron deliberadamente a los peatones con sus vehículos en zonas concurridas, en el último ataque de este tipo en Europa, que recibió la condena de los líderes mundiales.

La masacre, reivindicada por la organización yihadista Estado Islámico (EI), podría haber sido peor, reconoció la Policía.

“La tesis que estamos barajando” es que “se estaban preparando ya desde hace algún tiempo alrededor de este domicilio de Alcanar”, un municipio 200 km al sur de Barcelona donde en la noche del miércoles se produjo una explosión, explicó el comisario jefe de la policía regional, Josep Lluis Trapero.

El estallido en la casa donde presuntamente preparaban explosivos evitó “atentados de mayor alcance”, añadió. Se sacaron varias decenas de bombonas de gas de la vivienda, que quizás podrían haber servido para fabricar artefactos.

Los atacantes debieron actuar “de manera más rudimentaria siguiendo la estela de los otros atentados en ciudades europeas”, dijo.

Los terroristas, que llevaban cinturones con explosivos simulados, pretendían imitar lo ocurrido en otras ciudades europeas y apuñalar a los vecinos que paseaban por la zona de ocio nocturno.