“No. No lo conocía”, era la tácita y reincidente respuesta de varios participantes.
“Le hemos venido a decir que, aunque no lo conociéramos, todo el pueblo de Israel somos su familia”, dijo Aline Szewkies, una israelí oriunda de Brasil de 25 años que destacó que se trataba de un soldado que no tenía familia aquí y que “vino y se alistó voluntario en el Ejército porque creía que esta era su casa”.
“No me sorprende toda esta gente aquí. Así es Israel” , afirmó Raia Ashkenazi, de 21 años.