CARACAS (ANSA). “Él sabía [un enviado de Nicolás Maduro llamado Américo Mata] de nuestro negocio y del tamaño de nuestras operaciones [en Venezuela], y me pidió una contribución, una ayuda para la campaña del presidente Maduro”, confesó ante la Justicia de Brasil el titular de Odebrech Venezuela.
Se trata de la filial en ese país de la constructora brasileña, envuelta en el mayor escándalo de corrupción conocido en la región, el arreglo de licitaciones en la estatal Petrobras, en un gigantesco esquema de corrupción montado durante el gobierno de Lula da Silva.
En esa época, la empresa entró con fuerza en Venezuela, realizando obras multimillonarias durante el gobierno del fallecido Hugo Chávez.
La declaración se produjo el 15 de diciembre de 2016, pero el video fue difundido en la jornada de ayer.
“Pidió una suma grande para la época (...) y yo acordé y acepté pagarle a él 50 millones de dólares durante la campaña”, manifestó en un video difundido por la exfiscala venezolana Luisa Ortega, en Twitter.
“Fui buscado por un representante del señor Nicolás Maduro llamado Américo Mata, un venezolano a quien yo conocía y que por años fue el presidente del Instituto de Desarrollo Rural Venezolano (Inder)”, reveló.
Y completó: “Lo que yo le pedí fue que si el candidato ganaba mantuviese nuestras obras como prioritarias en su gobierno”.
Según documentos revelados en diciembre pasado, la firma Odebrecht pagó aproximadamente 788 millones de dólares en sobornos en 12 países de Latinoamérica y África.
Venezuela es el país donde mayores sobornos fueron pagados por Odebrecht, luego del propio Brasil.
Los pagos se hicieron en relación con “más de 100 proyectos en 12 países, dos africanos y 10 latinoamerianos.
