Avioneta atacada en la frontera ya había caído con contrabando en La Paloma

La avioneta acribillada por la Fuerza Aérea Brasileña en espacio aéreo fronterizo con nuestro país, en zona de Salto del Guairá, es la misma nave incautada hace tres años en La Paloma con una carga de contrabando. No se explica cómo volvió a operar. La máquina estaría al servicio de la red criminal detallada por el narco preso Esequiel de Souza Gómez, quien aseguró al ministro de la Senad y dos parlamentarios que los “patrones” de los negocios ilícitos en la región son miembros del clan Villalba.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/FYPBQGVHN5GZBGPZRDTCF4H5JU.jpg

Se trata de una avioneta Piper 32R de colores blanco y bordó, con matrícula brasileña PT-EXP, que fue detectada por la Fuerza Aérea Brasileña el sábado de tarde durante un vuelo clandestino en dirección al Paraguay, presuntamente con una carga de droga.

La máquina fue entonces interceptada y seguida por una nave militar hasta la zona del municipio de Japorã, estado de Mato Grosso del Sur.

Un video grabado por un agricultor brasileño desde su chacra revela que la tripulación del avión militar disparó varias ráfagas contra la máquina sospechosa, que sufrió severos daños en una de las alas y empezó a humear en el aire.

Sin embargo, los militares tuvieron que abandonar la persecución y retornar a su base al aproximarse al espacio aéreo paraguayo, para evitar cualquier tipo de incidente relacionado con la violación de la soberanía.

PUBLICIDAD

La Fuerza Aérea Brasileña, tras la maniobra, otorgó una clasificación secreta a la operación, aunque comunicó de lo sucedido a algunas autoridades paraguayas en el Ministerio Público y la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), cuyos elementos buscaron durante todo el fin de semana la avioneta Piper 32R, ya que la información señalaba que habría caído en un radio de 20 kilómetros alrededor de Salto del Guairá. Pero finalmente, la nave brasileña apareció el lunes de tarde en el aeropuerto “Edu Chaves” del municipio brasileño de Paranavaí, estado de Paraná, a 300 kilómetros de Salto del Guairá, donde fue abandonada al costado de un hangar.

La Policía Civil local confirmó que, efectivamente, la avioneta sufrió severos daños a consecuencia de los disparos efectuados por la nave militar, pero ya no había rastros del cargamento que transportaba.

La localización en Paranavaí de la avioneta atacada en Japorã, cuando se dirigía hacia Salto del Guairá, fue comunicada por las autoridades brasileñas a las paraguayas, quienes a su vez confirmaron que la misma nave Piper 32R fue incautada el 26 de setiembre de 2012 en una pista clandestina del municipio paraguayo de La Paloma, en el departamento de Canindeyú, cuando acababa de aterrizar con una carga de artículos electrónicos y hasta medicamentos de contrabando.

En el procedimiento a cargo de la Senad cayeron presos el piloto y un secretario brasileños, así como tres paraguayos que recibieron la mercancía.

PUBLICIDAD

No queda claro cómo esa avioneta fue liberada luego de ese hecho.

Ya en aquella época se mencionó que la nave operaba para la red dirigida por un supuesto empresario esteño, que a su vez gozaba de la protección de una rosca política local.

Coincidentemente, en junio de este año, el narco brasileño Esequiel de Souza Gómez, preso en la Secretaría Nacional Antidrogas, afirmó al ministro de la Senad Luis Rojas y los senadores Arnoldo Wiens y Arnaldo Giuzzio que el que controlaba todos los negocios ilícitos en Canindeyú y los alrededores era justamente un empresario esteño al que identificó como Juan Celso Urunaga Ledezma, hermano del exgobernador de Alto Paraná Jovino Urunaga.

El mismo traficante brasileño, capturado precisamente por la Senad en La Paloma en noviembre de 2012 junto a un cargamento récord de 1.748 kilos de cocaína, también confesó en la entrevista que todas las personas que explotaban algún tipo de negocio clandestino, como las drogas o el contrabando, necesariamente debían recibir la bendición y rendir pleitesía al intendente colorado del mencionado distrito, Carlos “Cabrito” Villalba, y a la hermana de este, la actual diputada y exgobernadora colorada Cristina Villalba de Abente.

Estos últimos, por su parte, son sospechosos de liderar la banda de narcopolíticos que asesinó al corresponsal de ABC Color en Curuguaty, Pablo Medina, y a la joven Antonia Almada.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD