Los intervinientes indicaron que un automovilista se acercó a unos policías a denunciar que el vehículo de Prosegur estaba siendo guiado a una velocidad imprudente, obligando a otros conductores a desplazarse hacia un costado para darle paso.
Con este dato, en la barrera que estaba montada frente al campus de la Universidad Nacional de Asunción se hizo la señal de detenerse al chofer del transporte de caudales, pero no lo hizo, por lo que se inició una persecución hasta que lograron cerrarle el paso sobre la avenida Del Agrónomo y Cnel. Bogado, a las 17:30.
Agentes de policía hablaron con el chofer y dos guardias, pero se negaron a abrir las puertas y quedaron dentro durante media hora.
Posteriormente, con acompañamiento de agentes policiales y de la fiscalía, el transportador de caudales fue llevado hasta la comisaría 1ª de San Lorenzo, pero los funcionarios permanecieron encerrados por unas dos horas y media, aguardando la llegada del abogado de la compañía.
Alrededor de las 20:00 llegó a la comisaría el abogado Cristian Ayala, quien explicó que es imposible que abran las puertas del vehículo blindado sin la orden de los directivos de Prosegur.
El fiscal reprochó al abogado y a los funcionarios, argumentando que ninguna reglamentación interna está por encima de las leyes nacionales y dijo que los detuvieron por conducir a una velocidad ampliamente superior a lo permitido, los 40 km por hora, y por atropellar la barrera de control. La Policía Caminera establecerá sanciones por las infracciones en que incurrió el chofer de Prosegur, se indicó.
