La querella es contra los guardias Julián Benítez, quien fue el que disparó y mató a la víctima, por homicidio doloso y a Óscar Blanco, homicidio doloso.
También van contra los directivos de la empresa Protek, Luis Fernando Fretes y José Joaquín Castillo Samaniego, por la comisión del hecho punible de homicidio doloso y violación de la ley de armas.
Se hace una reseña de lo que ocurrió el 15 de junio pasado cuando se pide la intervención de la empresa Protek, para localizar un vehículo en el que iba Mauricio Benítez y la forma en que los guardias hacen contacto con el móvil y matan al conductor.
Acusan a los guardias de haber matado al conductor y a los directivos de la empresa de dar armas a sus guardias a sabiendas que no estaban autorizados a hacerlo.
Por lo que la querella pide la prisión de los directivos de la empresa no solo por transgresión de la ley de armas, sino los acusa de ser cómplices de un homicidio.