Quiñónez fue detenido por agentes de la Senad en enero pasado en la ciudad de Luque, junto con el narcopiloto argentino José Feliciano Martínez y el mecánico de aviación Francisco Rivarola Jara.
Aparentemente el piloto recuperó rápidamente su libertad, en tanto que Portillo fue trasladado a la cárcel regional de Oviedo, desde donde seguía manejando los envíos de cargamentos de la droga a los países vecinos.
La captura de “Nair” se dio seis meses después de que Viveros Cartes fuese detenido en Uruguay, donde agentes antidrogas confirmaron su vinculación con 450 kilos de marihuana confiscada durante un operativo conjunto con sus pares de nuestro país.
Quiñónez operaba desde los departamentos de Caaguazú y Caazapá con la complicidad de policías y políticos de la zona.
El “Patrón”, como también era conocido, contaba con una flotilla de avionetas, que utilizaba para remesar marihuana y cocaína especialmente a la Argentina y Uruguay. La madre de “Nair”, Eva Portillo, también fue detenida el año pasado en la Argentina, con 100 kilos de marihuana.
