Trotte permanecerá en presidio hasta el año 2053.
Durante los alegatos finales Trotte interrumpió a la jueza Marchuk en tres ocasiones. La magistrada, debido a los insultos, ordenó a los agentes policiales que lo lleven a la celda. Tras esta determinación los familiares de Trotte reaccionaron y también pidieron que sean desalojados de la sala de juicio, ya que consideraron que todo estaba manipulado para la condena.
Las fuerzas del orden público tuvieron que reforzar en ese sentido el lugar para resguardar el orden.
La magistrada calificó a Trotte como líder, pero para hacer el mal, porque consideró que todo cometido lo hizo bajo absoluta frialdad.
Los miembros del tribunal tuvieron ciertas disidencias a la hora del juzgamiento, y uno de ellos, Óscar Rodríguez, dijo que no se le juzga a la persona por su forma de ser sino por el hecho cometido.
El fiscal Federico Espinoza ordenó a la Policía Nacional que brinde protección durante las 24 horas a la madre de Sonia Vera, Paulina Lugo de Vera, ante las amenazas lanzadas en contra de ella y de sus otros familiares.
La citada señora dijo que se hizo justicia. “Mi hija por fin descansa en paz, porque este asesino dijo de todo por ella”, manifestó.
Sobre los acontecimientos que se vivieron por unos instantes en la sala de juicio oral dijo que sus nietos tuvieron una reacción fuerte y no tomaron en cuenta el padecimiento que tuvo Sonia durante muchos años. “Ahora quedo más tranquila luego de todo esto. Existe justicia en nuestro país y con esto quedó demostrado. Agradezco al Ministerio Público por el apoyo permanente que me brindó durante todo este tiempo”, expresó.
El abogado defensor del condenado, Adolfo Wildberger, dijo al salir de la sala que apelará la condena aplicada a su defendido.
Calificó de aberrante la determinación e indicó que existen lagunas en el juzgamiento de su cliente.
“La jueza dijo con respecto a la medida de seguridad aplicada que la actual esposa de Adolfo corre el mismo peligro que Sonia Vera. Esto no coincide porque ya es un juzgamiento a futuro”, refirió el letrado al insistir que la pena impuesta es elevada.
NO HUBO CARGA EMOTIVA
Los siquiatras que declararon en el juicio descartaron que Trotte haya actuado por una “carga emotiva”, como planteó la defensa para solicitar la pena de 10 años de encierro.
Por su parte, el médico forense Pablo Lemir en su declaración hizo un detallado resumen de los últimos minutos de vida de Sonia Vera y explicó que la mujer sufrió mucho antes de morir.
Según refirió el doctor, la víctima recibió un disparo en la cara, pero que no le causó la muerte. Acusó un segundo tiro en la cabeza, de arriba hacia abajo, y ese proyectil le produjo desprendimiento de masa encefálica y la muerte.
