El padre demuestra lo mucho que les quiere a sus hijos

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Todos los padres quieren a sus hijos, pero ¿se lo demuestran cada día? ¿les dicen que ellos son los más importantes que tienen, lo mejor que les ha pasado en la vida? No es suficiente con atender cada una de sus necesidades: acudir a consolarles siempre que lloren, preocuparse por sus sueños, por su alimentación; los cariños y los mimos son imprescindibles.

El padre José Kentenich, fundador de la Obra Internacional de Schoenstatt, nos dice: “El padre humano debe ser el reflejo terrenal del Padre Dios. Su ser paternal lo lleva a Dios, a generar y regalar su infinita riqueza en vida: felicidad, paz, bondad y poder, y a no mantenerlo exclusivamente para él. Dios Padre le transfiere al padre de familia su paternidad generadora, educadora y plenificadora de la vida. Este es, por ello, su representante e intermediario para dar vida. Quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él”.

La gran misión de la Madre de Dios desde nuestros santuarios, desde sus santuarios es dar a luz un Reino del Padre: el sano señorío querido por Dios, de nuestros padres terrenales, por un lado en la familia y por otro lado también en el Estado. Dios es nuestro Padre y por eso el modelo de toda autoridad paternal.

Rezamos en familia: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.