Dos cosas hacen inconfundible al paraguayo en cualquier parte del mundo donde se encuentre: que hable en guaraní y que lleve a cuestas su termo de tereré, aún en la nieve.
Nuevamente ayer el origen paraguayo del tereré se exacerbó con un artículo publicado por el diario La Nación de Buenos Aires con el título: “El boom del Tereré: el 40% de los argentinos lo disfruta casi a diario”.
La información describe que “una forma diferente de disfrutar el mate en verano se convirtió en la nueva costumbre adoptada por los jóvenes: el tereré”. Agrega que “según un estudio realizado por TNS Gallup Argentina para el Establecimiento Las Marías, en la actualidad el 40% de los argentinos disfruta del tereré con una frecuencia casi diaria. Si bien su consumo comenzó con fuerza en el noreste argentino, con rapidez se extendió hacia Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe y finalmente irrumpió en la provincia y en ciudad de Buenos Aires, donde creció exponencialmente en el último año”.
Este último párrafo convirtió en hervidero las redes sociales y los programas radiales paraguayos. Los cibernautas empezaron a defender el origen y autenticidad del tereré como bebida paraguaya heredada de los ancestros guaraníes, al igual que el idioma. También se ratificó la difusión que tuvo la bebida con la Guerra de la Triple Alianza y su masificación durante la Guerra del Chaco, ante la falta de acceso al agua potable. Incluso, se habló del nombre científico de la yerba mate: “Ilex paraguariensis”, como para que no quepa dudas.
En pocas horas, la noticia pasó a ser la más leída y comentada del ABC Digital.
La susceptibilidad con relación al arraigo y sentido de identidad del tereré para los paraguayos quizás tenga sus antecedentes más inmediatos en dos hechos: En 2010 el Consejo Estadual de Cultura de Mato Grosso do Sul propuso declarar la bebida como patrimonio histórico inmaterial y mucho antes que esto una firma yerbatera del Brasil patentó el vocablo “tereré” como una marca comercial de yerbamate. La reacción paraguaya dio origen así al “Día Nacional del Tereré”, que se celebra desde el 2011. Sin dudas esta polémica pondrá más polenta para el festejo de este año. Pero el tereré de los argentinos no el mismo que el paraguayo: tiene jugo y bebidas saborizadas. El nuestro tiene yuyos medicinales. Podrían estar tomando “tereré” sin ser el auténtico tereré. pgomez@abc.com.py
