Según informes de vecinos asentados sobre las calles Armada Nacional y Cristo Rey, desde hace un mes, al menos 10 familias tuvieron que abandonar sus casas de la zona ribereña y se trasladaron, por sus propios medios, hasta la vivienda cercana de algún familiar o a vivir bajo carpas, en las inmediaciones.
“Yo vengo a vender tortilla y así hago nuestro sustento”, contó Pablina Sarabia, quien mantenía sus productos sobre una mesa dispuesta en la vereda de la calle Cristo Rey, arteria cuyo tramo empinado termina justamente en el río Paraguay.
Por su parte, Migdonio González comentó que la situación también se volvió crítica para los pescadores de la zona, quienes no están pudiendo obtener productos frescos, pues por más que dejan sus redes durante varias horas, no logran pescar ni un solo mandi’i.
