Aquella situación se produjo, según los expertos, porque la Luna llegó al lugar de su camino (órbita) en que más se acerca a la Tierra (perigeo), por lo cual se la podía ver con más brillo de lo habitual y parecía de mayor tamaño. Por eso se le llama “Superluna”.
Según la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés), dicho satélite natural del planeta Tierra iba a estar en su fase “llena” por aproximadamente dos horas.
Añadía que se la podía ver un 14% más grande y con 30% más de brillo, pero que ello solo se deberá a la perspectiva.
El fenómeno ya ocurrió una vez este año. La Superluna de anoche fue considerada especial, pues no se tenía al satélite en una distancia tan cercana desde hace 68 años y porque recién en el año 2033 se podrá disfrutar de nuevo de este fenómeno.
En todo el mundo
SÍDNEY, Australia (Reuters). Personas en todo el mundo admiraban anoche la “Superluna”, la más grande y brillante luna llena en casi siete décadas, a medida que recorría el cielo el domingo y el lunes. En Australia, algunos entusiastas subieron a lo alto del Puente de la Bahía de Sídney para dar un vistazo más cercano a la Luna, mientras esta se ocultaba entre las nubes sobre la ciudad.
Durante más de una hora en la noche del domingo y la mañana del lunes, la sombra de la Tierra cubrió a la luna llena debido a que el planeta pasó entre el Sol y la Luna. El brillante tono blanco de la Luna se transformó lentamente en un rojo tenue, un efecto provocado por la dispersión de la luz solar por la atmósfera de la Tierra.
Espectadores se reunieron en Francia, Israel y Alemania para observar a la Luna elevarse sobre monumentos famosos como la Torre Eiffel, la Abadía de Hagia María y la Puerta de Brandeburgo.
La próxima combinación de eclipse lunar y superluna ocurrirá en el año 2033, señalan los astrónomos.
