Ireneo Fariña, presidente de la empresa, manifestó que decidieron acogerse al proyecto del gobierno pese a la inseguridad financiera.
Informó que uno de ocho buses con aire ya está trabajando desde hace dos meses. Gracias al reporte diario de boletos vendidos, señala que la mayoría de la gente no quiere pagar el pasaje de G. 3.400. No es negocio para su empresa el plan del gobierno de Horacio Cartes, asegura.
Por eso, Fariña dijo que el gobierno debería seguir ayudando a las líneas, de manera que compren más buses con aire. Así, la gente tendrá menos opción de elegir buses viejos, agregó. La inversión es igualmente riesgosa porque la empresa 1 de Diciembre transporta menos pasajeros por día, en comparación con otras empresas, según Fariña.
El ministro Ramón Jiménez Gaona había dicho el lunes pasado, en ocasión de la destrucción de ómnibus chatarra, que los pasajeros de buses con aire aceptan pagar con gusto G. 3.400.
Compra a crédito
La Línea 41 fue una de las morosas del Banco Nacional de Fomento. La empresa llegó a un acuerdo extrajudicial con el BNF y pagó la cuenta, según Fariña. Por eso obtuvo un crédito para comprar los ocho ómnibus con aire de la marca Volkswagen con carrocería Mascarello.
En local de Diesa SA (Eusebio Ayala y Camilo Recalde) se presentó ayer uno de los buses comprados por la Línea 41.
Las demás líneas que obtuvieron el subsidio estatal optaron por otras marcas del Brasil y de la China Continental. Las empresas compraron en total 367 buses.
