Manu militari

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Manu militari es una expresión en latín que significa “con mano militar”. La frase grafica el orden con que se manejan los damnificados en el refugio del Regimiento de Caballería Nº 4, en el barrio Loma Pytá de Asunción.

Los afectados por las crecidas conviven tranquilos, mantienen limpio el lugar y próximamente aprenderán oficios.

Mantener el orden en un refugio donde conviven cientos de familias de damnificados no es tarea fácil. Los encargados deben ocuparse de personas que, tras haberlo perdido todo, necesitan un lugar provisorio para vivir, y eso conlleva organizar la provisión de servicios básicos, alimentos, entre otras mínimas comodidades.

El refugio del R.C. 4 “Acá Carayá” es un ejemplo. Marco Rossi, del Centro Municipal Nº 9, y Yimmy Cardozo, de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), son los funcionarios que organizan el grupo de 400 familias, provenientes de zonas de Trinidad, Puerto Botánico, Zeballos Cue, San Francisco, entre otras, que están repartidas en cinco zonas del extenso predio.

Estas cinco zonas están perfectamente separadas y cuentan con sus respectivos líderes. Además, cada una de las viviendas está enumerada, al igual que los damnificados que residen en ellas. El orden permite a los encargados dosificar la ayuda estatal e identificar a los grupos conflictivos, todo bajo custodia de efectivos militares que realizan guardia constante en el predio.

Rossi, uno de los encargados, explicó que no hay mayores problemas y que el orden lo lograron gracias a un trabajo que realizan todos los días, desde el amanecer hasta altas horas de la noche, desde el inicio del éxodo masivo de damnificados.

Los encargados identifican a los pobladores y también conocen cuáles son las necesidades. Si bien los requisitos están cubiertos, siempre son necesarios kits de víveres, para dar de comer a las familias.

Desde el lunes el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP) realizará allí cursos de reparación de celulares para los hombres y de corte y confección para las mujeres que habitan en el refugio de manera que aprendan un oficio. Se estima que las familias permanecerán en el sitio por todo lo que resta de este año.