Los denunciantes señalaron que esta acción va en contravención a las ordenanzas vigentes en nuestra ciudad y ponen en riesgo la vida de peatones, quienes deben bajar a la calzada para seguir su marcha. Dijeron también que el cerramiento de chapas fue muy mal construido y está dispuesto de manera poco segura, por lo que con un fuerte viento podrían volar y ocasionar algún accidente mayor.
En el lugar un hombre que se identificó como Eugenio Rodi, maestro de obras, prometió que para hoy retirarían los materiales que obstruyen el libre tránsito en la vereda.
Contó que solo desde hace unas dos semanas está a cargo de las obras y que incluso ayer había retirado un montículo de pedregullo que encontró en la vereda.
Dijo que de ninguna manera el cerramiento de chapas podría desprenderse de su sitio, pues la porción que está libre se sujeta con cadenas y candados, al final de la jornada laboral.
La Ordenanza 217/12, “Que reglamenta la construcción y el uso de las veredas”, en su artículo 56, prohíbe la instalación de elementos que obstaculicen el tránsito peatonal y obstruyan la visual de los conductores.
