“Esta enfermedad se transmite a través de los genes, por un lado, y también es una consecuencia de un estilo de vida sedentario y una mala alimentación”, refirió la profesional.
Distinguió la diabetes tipo 1, que puede desarrollar cualquier persona, aunque la mayor cantidad de diabéticos son del tipo 2, que están relacionados con la herencia y el estilo de vida.
La diabetes tipo 2 tiene una fuerte carga hereditaria. Sin embargo, la diabetes tipo 1 puede aparecer en un miembro aislado de la familia sin otros diabéticos cercanos.
“En muy pocas ocasiones vemos pacientes portadores de diabetes tipo 2 que al parecer no tienen familiares muy cercanos con esa patología, pero son muy escasos”, indicó la galena.
Refirió, además, que si una persona comienza a perder peso sin causa aparente, inclusive con aumento del apetito, tiene mucha sed y orina mucho, debe prestar atención, sobre todo si tiene familiares diabéticos.
Sobre los casos de diabetes en los niños, manifestó que hay aproximadamente 70 diabéticos tipo 1 infanto-juveniles en seguimiento en los consultorios de Endocrinología Pediátrica de este servicio.
Insistió en que la población debe someterse a controles periódicos.
