Si tuviéramos una justicia que cumpla con su deber, la corrupción ya se hubiera extinguido hace tiempo, sostuvo.
Lamentó además que no se tomen medidas para evitar que se siga robando tan impunemente. Puso como ejemplo que hay intendentes que no rinden cuentas de la utilización de los recursos públicos, pero siguen recibiendo transferencias, sin que se tomen medidas para evitar que se siga mal utilizando los recursos de Fonacide.
Al respecto, Mons. Gogorza manifestó que esta situación hace que siga habiendo grandes carencias en las instituciones educativas de nuestro país.
El prelado exhortó a los ciudadanos a que denuncien los hechos de corrupción porque de lo contrario se convierten en cómplices.
Si realmente se quiere construir un país nuevo, se debe ser coherente y luchar porque la justicia se haga efectiva. Además, se debe castigar a los que malversaron y robaron con el voto consciente y responsable, señaló.
La corrupción es una cultura en nuestro país. “Se toma como algo normal que el hecho de ocupar un cargo en alguna institución pública sea al solo objeto de enriquecerse, que en lugar de servir al pueblo se sirva de él”, expresó.
El EPP
Monseñor Ignacio Gogorza, durante la conferencia de prensa también se preguntó quiénes realmente son los integrantes del grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
¿Será que son guerrilleros que tienen una ideología determinada que buscan un cambio social en el país o son solo gente que está al servicio de los narcotraficantes y los narcopolíticos? ¿O son solo un grupo de guerrilleros que solo están protegiendo intereses particulares con la excusa de una ideología? Es eso lo que se debería determinar realmente, expresó finalmente el prelado.