La destrucción de plazas

El pasado martes 5 de noviembre entrevistamos, en “La Primera Mañana” de la 7.30 AM ABC Cardinal, a Gerardo Rolón Posse (Partido Demócrata Cristiano PDC), director de Áreas Verdes de la Municipalidad de Asunción, sobre la ocupación y destrucción de plazas de la capital de nuestra República realizada a instancias del, y organizada y apoyada logísticamente por, el director del Comité de Emergencias de Asunción (Comueda), Víctor Hugo Julio (Partido Liberal Radical Auténtico, PLRA).

Hablábamos del conjunto de plazas genéricamente denominado “plaza de Armas” de Asunción, que por ley 6284/19 constituye patrimonio histórico de la República del Paraguay y, ciertamente, forma parte del patrimonio monumental de la ciudad y, más ciertamente todavía, del patrimonio común de todos los asuncenos.

Rolón Posse expuso la doctrina que la administración del intendente Mario Ferreiro tiene sobre el tema: Esas plazas están a disposición de las personas que ilegalmente, a instancias de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y del PLRA, viven en los bañados de Asunción, contraviniendo lo establecido por el artículo 1898 del Código Civil, cada vez que el río Paraguay tiene crecientes.

El director Rolón agregó más: La ocupación de las plazas mencionadas expresa un problema social de desplazamiento de poblaciones rurales a la ciudad que no debe ser ocultado, sino que debe ser expuesto y tiene plena justificación, afirmó, porque los ricos ocupan ilegalmente las playas del lago Ypacaraí en la jurisdicción de la municipalidad de San Bernardino.

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En síntesis, el gobierno municipal de Asunción destruye deliberadamente el patrimonio monumental de la ciudad y el patrimonio histórico de la República para propagar sus creencias ideológicas y ayudar a la clientela política de los partidos tradicionales.

Rolón Posse y Víctor Hugo Julio no se sentaron a pensar, como es su obligación hacer, en cómo resolver el problema de las inundaciones sin destruir el patrimonio de la ciudad y de la República que están legalmente obligados a proteger porque les es ideológica y políticamente conveniente y porque eso no les exige ningún esfuerzo intelectual.

Pocas veces en la historia de nuestra República se hizo una confesión tan abierta del uso deliberado del aparato gubernamental con el propósito de destruir la propiedad pública en beneficio de intereses privados. Pocas veces. Esta fue una de esas pocas veces.

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La administración de Mario Ferreiro, pues, no trabaja a favor del bien común sino a favor de intereses particulares y usa la municipalidad para destruir la propiedad de todos en beneficio de unos cuantos por razones políticas e ideológicas.

Es, claramente, un mal desempeño de funciones. Asunción no puede atraer turismo permanente, fuente de empleo genuino para sacar a mucha gente de la pobreza, porque su municipio tiene la política de destruir su patrimonio. Asunción no puede proporcionar calidad de vida a sus propios contribuyentes porque su municipio prefiere ser fiel a las necesidades políticas e ideológicas de sus responsables.

evp@abc.com.py

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