Contra la sordez

Este artículo tiene 10 años de antigüedad

El grito de los estudiantes de la Universidad Nacional de Itapúa (UNI) de los distritos de Natalio y General Artigas arrojados a la lucha por un registro profesional categoría B1 que los habilite como ingenieros agropecuarios movilizó a un gran sector del nordeste del 7º departamento los días 20 y 21 de octubre.

Por un lado, unos ochocientos ciudadanos –no estudiantes– se autoconvocaron frente a la filial de la UNI con banderas, bombos y carteles para marchar por las calles de Natalio en apoyo a alumnos y egresados sin registro.

Por otro, los jóvenes universitarios lograron lo que en 10 años debía haber gestionado el Rectorado de la casa de alto estudios; la declaración de Interés Departamental y distrital del problema que los aqueja en Capitán Meza, Edelira, Yatytay, Natalio, San Rafael del Paraná, Carlos Antonio López y Mayor Otaño.

Es el paso previo para exigir al Poder Legislativo el reconocimiento de que la Universidad es la que debe definir los alcances del título, no el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), como ocurre en la actualidad.

Para el registro, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) exige la matrícula profesional expedida por el MAG, que a su vez delega la expedición de este documento a una asociación, que no prevé a los profesionales agropecuarios.

Son los alumnos de la carrera de Ingeniería Agropecuaria de Natalio y Artigas los que se encuentran en paro estudiantil y vigilia permanente, los que hoy arremeten contra la sordez, atrapan los oídos mediáticos y conmueven a cuantos sean capaces de conmoverse ante lo injusto.

No quieren resignarse ni conformarse con la realidad conocida. Quieren imaginar y construir otra realidad, aquella que les permita trabajar, por ahora, a unos 300 alumnos y egresados que están varados al no contar con el registro profesional, pero que serán más en tanto no se resuelva esta situación.

miguel.gonzalez@abc.com.py