Educación, responsabilidad de todos

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Desde hace tiempo escuchamos de parte de referentes de la Educación que para mejorar nuestros pésimos índices educativos se requiere del compromiso de todos: gobierno, sociedad, ciudadanía, Estado, cooperación, etc.

Sin embargo, resulta que esa frase, “Educación, compromiso de todos”, no llega a permear la idiosincrasia retrógrada de gran parte de nuestra sociedad que solo quiere buscar culpables cuando el enemigo es él mismo.

Porqué la ciudadanía adulta no exige mayor inversión en educación y deja que unos jovencitos lleven la batuta del reclamo y encima condenen la única forma en que estos, bien o mal, logran conseguir reivindicaciones.

¿Hasta cuándo los docentes van a tener que amenazar con huelgas para recibir un pago justo?; ¿hasta cuándo vamos a mantener una sistema educativo que a las luces ya no funciona? ¿Qué hecatombe debe suceder para que se tome en serio que el actual sistema no da más, ya no funciona? 

Más que compromiso la educación debe tomarse como una responsabilidad de cada individuo que trae a esta tierra guaraní un hijo. ¿Porqué 4.000 niños al año no ingresan al sistema educativo privándoles de los estímulos cognitivos vitales para su formación? El ministro, directores y docentes no pueden llevar de la mano a los padres para que cumplan con su deber, con su responsabilidad.

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La pobreza se está convirtiendo en una bola de nieve que gira y se agranda con cada inacción, con cada falta de responsabilidad de padres de familia, madres de familia, y autoridades.

Nuestros gobernantes y representantes, por supuesto, lastimosamente, no conocen de prioridades. La Educación debería estar en primer lugar. El Presupuesto General de la Nación debe reflejar el interés por el futuro de esta Nación con los mayores recursos para esta cartera. 

La primera evaluación censal de la educación en nuestro país es un gran paso para corroborar las debilidades de las que ya nos hablaron varios estudios previos, pero lo realmente importante son las fortalezas que se reflejaron en el informe y que nos hablan de que no todo está perdido, solo hace falta insistir con la medicina. 

Toda la sociedad debe involucrase para lograr una mejor educación. Debe exigir a las autoridades mayor compromiso, transparencia y equidad en la administración de nuestros recursos y debe, principalmente, preocuparse de que sus hijos aprendan para alcanzar un futuro de bienestar, y no de desigualdades y pobreza.

leticia.barrios@abc.com.py